Las penne all’arrabbiata son un primer plato típico de la cocina romana que luego se ha difundido ampliamente por toda Italia por su bondad y su facilidad de ejecución.
Las penne all’arrabbiata se caracterizan por su pronunciado sabor picante dado por la presencia, en la salsa de tomate que adereza la pasta, de una mezcla de guindilla fresca y guindilla seca. Ajo, abundante perejil y una cascada de pecorino romano rallado son los otros ingredientes que hacen delicioso este plato.
Si para la elección del tomate se puede variar (según también la temporada) entre tomates frescos, tomates pelados y pasando por el puré, en cuanto al formato de pasta, es «obligatorio» el uso de una buena penne rigate de bronce, capaz de retener mejor la salsa densa y concentrada que es la base de esta preparación.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comAMOS!!
Ver también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 g tomate pelado
- algún tomatitos (datterino)
- 1 diente ajo
- 1 guindillas frescas
- c.s. guindilla seca
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- c.s. perejil (fresco)
- 320 g penne rigate
- c.s. pecorino romano (rallado)
Herramientas
- 1 Cuchillo
- 1 Sartén
- 1 Espumadera
- 1 Olla
Pasos
Para preparar las penne all’arrabbiata empieza cortando en rodajas la guindilla fresca, aplasta el ajo con su piel (o córtalo si prefieres dejarlo en la salsa) y pica finamente las hojas de perejil fresco.
En una sartén calienta un fondo de aceite y dora el diente de ajo, la guindilla fresca, la guindilla seca y los tallos de perejil.
Cuando el ajo empiece a chisporrotear añade también los tomatitos frescos en la sartén y déjalos ablandar durante unos minutos.
Elimina luego los tallos de perejil y el ajo que ya habrá aromatizado el aceite, añade los tomates pelados triturados con un tenedor o con las manos, sala y continúa la cocción durante 10-15 minutos. La salsa debe reducirse sin añadir agua.
Mientras tanto, pon a hervir el agua, sala y cuece las penne rigate al dente.
Cuando la pasta esté lista, con una espumadera, pásala poco a poco a la sartén y déjala cocer durante un minuto en la salsa de tomate, añadiendo un poco de agua de cocción si es necesario.
Cuando la pasta esté perfectamente amalgamada con la salsa de tomate, apaga el fuego, añade el perejil picado a la sartén y mezcla bien.
Solo queda emplatar tus penne all’arrabbiata, espolvorearlas con abundante pecorino romano rallado y servirlas en la mesa donde no pueden faltar un buen pan y una buena copa de vino tinto robusto 😉.
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