Rame de Nápoles

Las rame de Nápoles son galletas especiadas de cacao glaseadas con chocolate negro y cubiertas con granillo de pistachos.

A pesar de su nombre, estas galletas no son típicas de la pastelería napolitana, sino de la siciliana, en concreto de la provincia de Catania, donde se preparan con motivo de la conmemoración de los difuntos el 2 de noviembre.

Entonces, ¿qué tiene que ver Nápoles con estas galletas? La hipótesis más acreditada es que fueron preparadas por primera vez por los pasteleros cataneses para celebrar la moneda especial, que contenía una aleación de cobre, que se introdujo tras la unificación del Reino de las Dos Sicilias en 1816, del cual Nápoles era la capital.

Prepararlas en casa es facilísimo, solo necesitaréis mezclar en el bol de la batidora (o en un bol simple), harina, cacao, azúcar y miel, junto con la mantequilla blanda, las especias (canela y clavo), el aroma de naranja y la leche. Como podéis notar, estas galletas no contienen huevos.

Una vez cocidas, las galletas se pincelan con mermelada de naranjas, se glasean con chocolate negro y se espolvorean con granillo de pistachos.

Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comemos!

Ver también

Rame de Nápoles
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Medio
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Tiempo de cocción: 20 Minutos
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Día de los Muertos

Ingredientes

  • 300 g harina 00
  • 150 ml leche
  • 130 g azúcar
  • 80 g mantequilla (blanda)
  • 50 g cacao en polvo
  • 1 cucharadita miel millefiori
  • c.s. cáscara de naranja (o 1 cucharadita de aroma de naranja)
  • Media cucharadita canela en polvo
  • Media cucharadita clavo molido
  • 5 g amoniaco para repostería (o 1/2 sobre de levadura para repostería)
  • c.s. mermelada de naranjas
  • 200 g chocolate negro al 50%
  • 35 g mantequilla
  • c.s. granillo de pistachos

Utensilios

  • 1 Batidora de pie
  • 1 Báscula de cocina
  • 1 Tamiz
  • 1 Bandeja de horno
  • 1 Papel de horno
  • 1 Cazo
  • 1 Rejilla para pasteles
  • 1 Pincel de silicona

Pasos

  • La masa base de las rame de Nápoles se prepara muy rápidamente, especialmente si disponéis de una batidora de pie. En el bol de la batidora recoged la harina y el cacao tamizados, añadid el azúcar y la miel, la mantequilla ablandada, la mezcla de especias molidas, el aroma de naranja (mejor aún la cáscara de una naranja bio) y finalmente la leche en la que habréis disuelto el amoniaco para repostería. Amasad con la pala hasta obtener una masa homogénea pero ligeramente pegajosa.

    Rame de Nápoles
  • Una vez lista la masa, transferidla a un bol y, ayudándoos con las manos mojadas, separad porciones de unos 30 g (el tamaño de una nuez) y formad bolas.
    A medida que estén listas, colócalas en una bandeja forrada con papel de horno.

    Rame de Nápoles
  • Coced las galletas en horno estático precalentado, a 180°C durante 20 minutos, después dejadlas enfriar completamente sobre una rejilla para pasteles antes de pincelar la superficie de cada galleta con la mermelada de naranjas (si es necesario, calentad un poco la mermelada para hacerla más fluida).

    Rame de Nápoles
  • Finalmente, pasad al glaseado. En un cazo, a fuego lento, dejad derretir el chocolate negro junto con la mantequilla, luego sumergid las galletas dentro del glaseado de modo que la superficie quede completamente cubierta de chocolate.
    Colocad nuevamente vuestras rame de Nápoles sobre la rejilla para pasteles (para que escurra el exceso de glaseado) y espolvoread la superficie de las galletas con el granillo de pistachos.
    Dejad reposar las rame de Nápoles hasta que el glaseado se endurezca, luego ¡a disfrutar! 😏

    Rame de Nápoles
  • Sígueme también en:
    Instagram Facebook Pinterest

Imagen del autor

cuciniamoemangiamo

Hola, me llamo Mariarosaria y mi blog cuciniAMO e mangiAMO es mi tercer hijo. Lo cuido con pasión y dedicación, tal como se hace con un hijo o con cualquier persona querida. Aquí encontrarás recetas de la tradición napolitana, pero no solo eso… no me gusta ponerme límites en la vida, mucho menos en la cocina 😉.

Leer el blog