Cremosa, delicada y sorprendentemente sencilla de preparar, esta sopa de risoni con calabacines y queso fresco es un verdadero comfort food.
La dulzura de los calabacines y la cebolla se combina a la perfección con la textura aterciopelada del queso crema, creando un plato envolvente, rico en sabor y también ligero.
Ideal para una cena ligera pero satisfactoria, esta receta se prepara con ingredientes genuinos y fácilmente accesibles, pero sobre todo, es una de esas recetas «one pot» que tanto amo, tal como la rosamarina, en la que la pasta se cocina en su propio condimento.
Un primer plato que conquistará a todos, grandes y pequeños, con su bondad simple y su irresistible cremosidad.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinEMOS y comAMOS!
Véase también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g calabacines
- 320 g risoni
- 1 cebolla (pequeña)
- 2 cucharadas queso crema
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- c.s. pimienta negra (opcional)
- c.s. queso parmesano rallado
Herramientas
- 1 Cacerola
- 1 Cuchillo
- 1 Cuchara de madera
- 1 Cucharón
- 1 Licuadora de inmersión
Pasos
Preparar la sopa de risoni con calabacines y queso fresco es muy fácil y rápido.
Primero, pela, lava y corta en rodajas finas una cebolla pequeña.
Lava, despunta y corta en trozos los calabacines, luego ponlos en la cacerola junto con la cebolla. Cubre con agua, añade un poco de aceite, sala, tapa con una tapa y cocina durante 15-20 minutos.
Cuando los calabacines estén tiernos, tritúralos con la licuadora de inmersión.
Si es necesario, añade un poco más de agua y llévala a ebullición antes de añadir los risoni a la cacerola.
Cocina la pasta mezclando de vez en cuando y añadiendo un poco de agua caliente si es necesario. Cuando la pasta esté lista, apaga el fuego, ajusta de sal y agrega la pimienta negra molida (evita si hay niños pequeños).
En este punto, añade el queso fresco que prefieras (robiola, ricotta, Philadelphia o simplemente quesitos) y mezcla para que se derrita y dé cremosidad al plato.
En este punto, emplata y termina la preparación con un poco de aceite en crudo y un poco de queso rallado 😉.

