LOS BIGNÈ DE CARNAVAL son unos dulces pequeñitos y deliciosos, con un interior cremoso, que se pueden ofrecer tanto al final de la comida como en un buffet alegre durante las fiestas para peques y no tan peques. Su característica, además del sabor, es su aspecto colorido, que va perfecto con la fiesta de Carnaval, pero también para un cumpleaños o cualquier otra celebración animada.
Preparar estos bignè es realmente muy sencillo y al alcance de todos: si no conoces la masa choux no te asustes, porque en poco tiempo la prepararás a la perfección. Los bignè, tras la cocción, se pueden rellenar con una crema suave a base de nata, como yo he hecho, o con otras cremas, como la crema pastelera clásica o de chocolate. En cualquier caso, no olvides glasear la cúpula de estos bocaditos y espolvorearlos con confetis de colores, que aportarán alegría además de un toque crujiente.
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina, Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 150 g agua
- 80 g mantequilla
- 10 g azúcar
- 1 pizca sal
- 150 g harina 00
- 4 huevos (medianos)
- 200 g nata vegetal azucarada para montar
- 100 g leche condensada
- 150 g azúcar glas
- 1 cucharada zumo de limón (puede hacer falta más)
- al gusto confetis de colores
Herramientas
- Varillas eléctricas
- 1 Manga pastelera
- 1 Olla
- 2 Cuencos
Pasos
La preparación de los BIGNÈ DE CARNAVAL es realmente muy sencilla y rápida.
En una olla de bordes altos pon el agua, la mantequilla, el azúcar y una pizca de sal. Lleva a ebullición y, fuera del fuego, añade la harina de golpe.
Mezcla y cuando la harina se haya incorporado a la masa, vuelve a poner la olla al fuego y remueve con una cuchara de madera.
Cocina hasta que la mezcla se despegue de las paredes y quede bien consistente.
Pásalo a un bol, deja que temple e incorpora los huevos uno a uno, esperando que el primero se haya integrado bien antes de añadir el siguiente. Puedes integrarlos con una espátula o usar las varillas eléctricas.
La masa final debe tener la consistencia de una crema pastelera bastante densa.
Vierte la masa en una manga pastelera con boquilla lisa, forra una bandeja de horno con papel y forma bignè del tamaño de una nuez.
Aplana las puntas con el dedo húmedo y hornea en horno estático y precalentado a 190° durante unos 25 minutos. Coloca una bolita hecha con papel de aluminio en la parte superior de la puerta del horno, de forma que, dejándola entreabierta, salga la humedad.
Saca del horno los bignè y deja que se enfríen por completo.
En un bol pon la nata —recuerda que debe estar bien fría— y móntala con las varillas. Cuando empiece a tomar cuerpo, añade la leche condensada en hilo y sigue montando hasta obtener una consistencia firme, pero ten cuidado de no pasarte y convertirla en mantequilla.
Pásala a una manga pastelera con boquilla larga y estrecha.
Con un cuchillo practica un agujerito en la base de los bignè y rellénalos con la nata.
Trabaja el azúcar glas con el zumo de limón hasta obtener un glaseado liso y bastante espeso.
Pasa la superficie de los bignè por el glaseado, cúbrelos con los confetis de colores y deja que el glaseado se endurezca. Colócalos en una fuente y sírvelos.

