Los CALLOS A LA CIOCIARA son una versión riquísima de un plato sencillo y humilde, presente en la tradición campesina de todo el país. Es un segundo plato de sabor auténtico, ideal para comidas familiares o – ¿por qué no? – también para amigos más golosos.
Los callos son una víscera obtenida de las distintas partes del estómago del bovino y no, como muchos creen, del intestino.
Y hay que desmentir otro mito: no es nada grasosa ni pesada. De hecho sólo tiene un 5% de grasas y aporta una buena cantidad de proteínas.
Bien cocinada, con los aromas adecuados y buen tomate, es realmente deliciosa y se revela como un auténtico comfort food en los meses de invierno. En la Ciociaria se completa el plato con buen pecorino rallado, según la mejor tradición rural.
Y, lo comprobaréis, esta versión os transmitirá el calor de ese mundo pasado.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: A fuego lento
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
- 1 kg callos
- 600 g passata de tomate
- 1 cebolla dorada (pequeña)
- 1 zanahoria
- 1 tallo apio
- 1 diente ajo
- 2 hojas laurel
- Medio vaso vino blanco
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 60 g pecorino romano
PARA LOS CALLOS A LA CIOCIARA NECESITARÁS
- 1 Cazuela
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchillo
PREPARACIÓN DE LOS CALLOS A LA CIOCIARA
Corta los callos en tiras no demasiado finas, lávalos muy bien bajo agua corriente y escúrrelos. En una cazuela, preferiblemente de barro, sofríe las verduras aromáticas picadas finamente, el ajo y el laurel. Añade los callos, déjalos dorar unos minutos, luego incorpora el vino y deja que se evapore.
Incorpora la passata de tomate, corrige de sal y pimienta, cubre con la tapa y deja cocer a fuego lento durante al menos 1 hora.
Lleva a cocción añadiendo agua si se secara demasiado. Remueve de vez en cuando y antes de retirar del fuego añade el pecorino y, si lo deseas, un poco de guindilla.
Remueve y sirve los callos a la ciociara con más pecorino rallado.
CARACTERÍSTICAS NUTRICIONALES DE LOS CALLOS
Alimento magro, rico en proteínas de alto valor biológico. No contiene glúcidos ni fibra, y no se disponen de datos suficientes para establecer su idoneidad en regímenes alimentarios contra ciertas enfermedades del metabolismo (falta de valores como colesterol y ácidos grasos saturados). Sin duda, es un corte de carne (o mejor, de quinto cuarto) decididamente hipocalórico.
Además, en lo que respecta a los minerales, los callos contienen buenas cantidades de hierro (útil para combatir y prevenir la anemia sideropénica) y no faltan buenas concentraciones de muchas vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina y niacina).
Los callos podrían contener altos niveles de purinas, moléculas indeseadas para sujetos con hiperuricemia y ataques de gota.
Alimento magro, rico en proteínas de alto valor biológico. No contiene glúcidos ni fibra, y no se disponen de datos suficientes para establecer su idoneidad en regímenes alimentarios contra ciertas enfermedades del metabolismo (falta de valores como colesterol y ácidos grasos saturados). Sin duda, es un corte de carne (o mejor, de quinto cuarto) decididamente hipocalórico.
Además, en lo que respecta a los minerales, los callos contienen buenas cantidades de hierro (útil para combatir y prevenir la anemia sideropénica) y no faltan buenas concentraciones de muchas vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina y niacina).
Los callos podrían contener altos niveles de purinas, moléculas indeseadas para sujetos con hiperuricemia y ataques de gota.

