Los CALLOS A LA PISANA son uno de los platos más auténticos de la tradición toscana, símbolo de la cocina humilde que sabe transformar ingredientes sencillos en una obra maestra de sabor. Nacida en las casas y en las tabernas de Pisa, esta receta cuenta el vínculo profundo entre territorio, estacionalidad y convivencia.
Preparada con callos de vacuno cortados en tiras, panceta y cocinada lentamente en un aromático sofrito de apio, zanahoria y cebolla, se enriquece con passata de tomate, hierbas aromáticas y una generosa espolvoreada de parmesano o pecorino. La larga cocción vuelve los callos tiernos y envolventes, mientras la salsa espesa y sabrosa invita a mojar con pan casero tostado.
Es un plato que huele a hogar y a domingo en familia, rústico pero elegante en su sencillez. Servido bien caliente, quizá con un chorrito de aceite de oliva virgen extra toscano en crudo, los callos a la pisana conquistan por su equilibrio entre salinidad y la dulzura del tomate.
Perfecto como segundo plato contundente o como plato único en las estaciones más frías, es una receta que lleva a la mesa todo el carácter y la autenticidad de la tradición toscana.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Fuego, cocción lenta
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 kg callos de vacuno
- 100 g panceta ahumada
- 1 zanahoria
- 1 costa apio
- Mezza cebolla
- 1 spicchio ajo
- 200 g passata de tomate
- 1 bicchiere vino blanco
- q.b. aceite de oliva virgen extra
- 3 foglie albahaca
- 3 foglie menta
- 1 foglia laurel
- salvia
- q.b. sal
- q.b. pimienta negra
- 40 g parmesano
Para los callos a la pisana necesitarás
- 1 Cazuela
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchara de madera
Preparación de los callos a la pisana
Pica finamente los aromáticos: apio, zanahoria y cebolla. Ponlos en una cazuela con aceite, ajo y panceta. Sofríe todo durante 5 minutos.
Añade los callos y dóralos a fuego vivo durante unos minutos. Flamba con el vino y, una vez evaporado el alcohol, incorpora la passata de tomate, sal, pimienta y las hierbas aromáticas.
Cubre con agua caliente o caldo, cierra con la tapa y deja cocinar durante aproximadamente 2 horas o hasta que los callos estén tiernos y todo bien integrado. Con el fuego apagado añade el parmesano, mezcla bien y sirve.
Sirve los callos a la pisana con pan sin sal típico de la Toscana, como el de Pisa o de la misma región. Su neutralidad realza el sabor de los callos sin cubrirlo y es perfecto para mojar en la salsa.

