La CHULETA DE CORDERO frita es un segundo plato sabroso y refinado, perfecto para ocasiones especiales o una cena elegante.
Se trata de tiernos cortes de carne extraídos del carré de cordero, empanados y cocinados hasta obtener una costra dorada y crujiente que encierra una carne jugosa y sabrosa.
Preparadas tradicionalmente sobre todo en la época de Pascua, se suelen acompañar con patatas nuevas, alcachofas o con una simple ensalada fresca. Además, un chorrito de limón fresco sobre la chuleta puede aportar un toque de frescura y viveza. Para un extra de aroma y frescura, podéis condimentar la carne con hierbas como romero, tomillo o perejil.
El resultado es un contraste irresistible entre la crocancia del empanado y la ternura de la carne, con un sabor decidido pero equilibrado.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 persone
- Métodos de Cocción: Frittura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Pascua
Ingredientes
- 8 chuletillas de cordero (de 100 g cada una)
- 2 huevos
- pan rallado
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 300 ml aceite de cacahuete
Utensilios
- 1 Ablandador de carne
- 1 Sartén
- 1 Plato
- 1 Bol
Pasos
La preparación de la CHULETA DE CORDERO es realmente un juego de niños y además muy rápida.
Como primera cosa, con la ayuda de un ablandador de carne aplastad ligeramente las chuletillas y dejadlas a un lado.
Romped los huevos en un cuenco, salpimentadlos con una pizca de sal y pimienta y batidlos con un tenedor.
Pasad las chuletillas por los huevos y luego por el pan rallado presionando bien con las manos para que el empanado se adhiera correctamente.
Calentad el aceite en una sartén amplia y, cuando esté caliente, freíd las chuletillas a fuego suave dándolas la vuelta con una espátula a mitad de la cocción.
Cuando estén bien doradas, retiráislas y colocadlas sobre papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de grasa.Saladlas y servidlas bien calientes acompañadas de un guarnición de patatas al horno, una ensalada fresca o el acompañamiento que más os guste.
Maridajes recomendados:
Un vino tinto con cuerpo como un Chianti Classico o un Shiraz robusto para resaltar los sabores intensos del cordero.
Una guarnición de verduras a la parrilla o una ensalada mixta fresca para equilibrar la riqueza de la carne.
Un pan rústico recién hecho para acompañar y saborear cada bocado.

