Los CONCHIGLIONI RELLENOS DE RICOTTA Y ESPINACAS son un primer plato rico y reconfortante, símbolo de la cocina italiana del domingo y de las ocasiones especiales. Las grandes conchas de pasta contienen un relleno cremoso y delicado, donde la dulzura de la ricotta se mezcla a la perfección con el sabor ligeramente herbáceo de las espinacas, creando un equilibrio de sabores sencillo pero irresistible.
Todo se coloca sobre una cama de salsa aterciopelada y se gratina en el horno hasta obtener una superficie dorada y apetecible.
Cada bocado ofrece confort y autenticidad, con texturas suaves en el interior y una ligera costra en la superficie que conquista desde el primer bocado. Es un plato versátil, perfecto para preparar con antelación, ideal para comidas en familia, celebraciones o cenas con amigos.
Los conchiglioni rellenos de ricotta y espinacas representan la cocina hecha con calma y cariño, la que perfuma la casa y reúne a todos alrededor de la mesa, transformando ingredientes sencillos en un gran clásico atemporal.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
- 300 g conchiglioni
- 400 g ricotta de vaca
- 300 g espinacas, congeladas (o 800 g frescas)
- 100 g parmesano
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 350 ml leche
- 25 g mantequilla
- 20 g harina 00
- al gusto nuez moscada
Herramientas
- 1 Olla
- 2 Cazos
- 1 Fuente para horno
- 1 Manga pastelera
Pasos
Para preparar los conchiglioni rellenos de ricotta y espinacas empezad por la bechamel
En un cazo dejad que la mantequilla se derrita a fuego medio. Luego añadid la harina mezclando con las varillas para que no se formen grumos.
Cuando el roux tenga un bonito color avellana retiradlo del fuego y verted la leche tibia poco a poco sin dejar de mezclar.
Volved a poner al fuego, bajad la intensidad de la llama y coced 5 minutos más sin dejar de remover. Debéis obtener una salsa fluida; si es necesario añadid más leche.
Retirad la bechamel del fuego, rectificad de sal y aromatizad con una pizca de nuez moscada.
Precalentad el horno a 180°.
Coced la pasta al dente en abundante agua salada, más sal de lo habitual (ya que después se sumergirá en agua y perderá salinidad), y añadid un chorrito de aceite.
Escurridla 3 minutos antes del tiempo indicado en el paquete y sumergidla en agua con hielo para cortar la cocción, ya que terminará de cocinarse en el horno.
Mientras tanto preparad el relleno: en un bol mezclad las espinacas salteadas, bien escurridas y picadas o trituradas, con la ricotta, el parmesano rallado, la sal y la pimienta.
Preparad ahora una fuente para horno, engrasad la base y cubridla con una capa de bechamel.
Con la ayuda de una manga pastelera rellenad uno a uno los conchiglioni con el relleno de ricotta y espinacas.
Colocadlos en la fuente, cubridlos con más bechamel, espolvoread con más parmesano y hornead durante 15 minutos hasta que la superficie esté gratinada y dorada.

