El CRUMBLE DE CEREZAS es uno de esos postres que huelen a hogar, a meriendas al aire libre y a veranos tranquilos. Con su cobertura crujiente y dorada que se deshace en la boca y un corazón tierno y jugoso de cerezas recién caramelizadas, es el equilibrio perfecto entre rusticidad y dulzura.
Es un postre que se prepara en pocos gestos, sin masas complicadas ni tiempos largos: basta desmenuzar los ingredientes entre los dedos, verterlo todo en una fuente y dejar que el horno haga la magia. El aroma que desprende es pura poesía.
Servido templado con una bola de helado de vainilla o frío con una cucharada de nata montada, es un capricho que siempre conquista. Ideal para realzar las cerezas de temporada, pero también personalizable con otras frutas como albaricoques, melocotones o frutos del bosque.
Si te gustan los postres sencillos, genuinos y de corazón tierno… este crumble es para ti.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
Ingredientes
- 300 g cerezas (peso tras deshuesar)
- 1 cucharada azúcar
- Media cucharada maicena
- 1 cucharada zumo de limón
- 90 g harina 00
- 25 g almendras
- 60 g azúcar
- 60 g mantequilla (fría)
- 1 pizca sal
- 7 g almendras laminadas
Para el crumble de cerezas necesitarás
- 2 Boles
- 1 Picadora
- 1 Fuente para horno
Preparación del crumble de cerezas
Lava, seca y deshuesa las cerezas hasta obtener 300 g.
Colócalas en un bol con el azúcar, el zumo de limón y la maicena. Mezcla bien.
Vierte las cerezas en una fuente de horno engrasada (o en cocottes individuales).Tuesta las almendras en una sartén o en el horno, deja que se enfríen y pícalas junto con media cucharada de azúcar. En un bol, mezcla la harina, el azúcar, la harina de almendras, la sal y remueve.
Añade la mantequilla fría en cubitos y trabaja con la punta de los dedos hasta obtener una masa desmenuzada.Reparte el crumble sobre las cerezas sin apretar demasiado.
Hornea en horno estático precalentado a 180° durante 30–35 minutos, hasta que esté dorado.
Deja templar el crumble de cerezas antes de servirlo.

