Las ESCALOPES DE POLLO CON CHAMPIÑONES son un segundo plato sencillo y sabroso, perfecto para llevar a la mesa todo el aroma del otoño. La carne de pollo, tierna y fina, se envuelve en una crema delicada y envolvente a base de champiñones salteados, que aportan un sabor intenso y refinado.
Un plato rápido de preparar, ideal tanto para una cena en familia como para una ocasión especial, capaz de conquistar con su cremosidad y con el equilibrio entre la ligereza de la carne blanca y la riqueza de los champiñones. Servidlo con una guarnición de verduras de temporada o con un puré de patatas: los escalopes se convierten en un comfort food irresistible, para disfrutar en cualquier momento.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 4 filetes pechuga de pollo
- 400 g champiñones
- 1 diente ajo
- Medio vaso vino blanco
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 1 manojo perejil
- al gusto harina
Utensilios
- 2 Sartenes
- 1 Tabla de cortar
- 1 Plato
Pasos
Limpia los champiñones eliminando la piel y la parte terrosa con un paño húmedo.
Córtalos en láminas.
En una sartén calienta aceite y el ajo, añade los champiñones y cocínalos durante 5 minutos hasta que estén tiernos. Retira el ajo, ajusta de sal y reserva.Enharina los filetes de pollo, sacudiendo el exceso de harina.
En una sartén amplia calienta un poco de aceite y coloca los filetes.
Dóralos a fuego vivo por ambos lados, desglasa con el vino blanco y, cuando se haya evaporado el alcohol, salpimienta.Añade los champiñones a la sartén con el pollo y deja que tomen sabor unos minutos.
Si el fondo de cocción queda demasiado seco, puedes añadir un chorrito de agua caliente.Termina con un espolvoreado de perejil fresco picado.
Sirve los escalopes de pollo con champiñones bien calientes, acompañados de verduras o patatas.
Consejos
Podéis sustituir el vino blanco por nata fresca para una versión más cremosa.
También quedan estupendos con boletus secos, remojados en agua caliente.

