Los MEJILLONES GRATINADOS son un entrante clásico de la tradición culinaria italiana. Es un plato de mar muy vistoso, sabroso y fácil de preparar, perfecto para abrir un almuerzo o una cena de celebración, quizá junto a unas vieiras al gratín.
Lo importante para conseguir un resultado excelente es tener mejillones muy frescos y bien limpios. No os asustéis ante la idea de tener que limpiar tantos moluscos, porque al final es más sencillo y rápido de lo que parece y el resultado os compensará por el trabajo realizado.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 kg mejillones
- 1 diente ajo
- 250 g pan blanco (picado)
- 50 g parmesano
- 1 vaso vino blanco
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 1 manojo perejil
- 10 hojas menta
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
Utensilios
- 1 Sartén
- 1 Fuente para horno
- 1 Batidora
Pasos
Para preparar los MEJILLONES GRATINADOS, lo primero es dejarlos sumergidos en agua para que suelten la arena durante al menos 1 hora.
Retirad las barbas, raspad las conchas con un cuchillo, un estropajo de acero o un cepillo de metal y enjuagadlas bien con abundante agua fría. Esta es una operación que podéis delegar en vuestro pescadero de confianza, pero siempre es bueno saber cómo actuar en caso de emergencia.
Reunid los mejillones en la sartén, ponedla a fuego fuerte, rociad con 3/4 del vino y tapad.
En cuanto las valvas se hayan abierto, sacad los mejillones de la sartén, descartad los que estén vacíos, colad el agua de cocción y reservadla.
Mientras tanto, en el vaso de la batidora poned el pan (yo he usado pan de molde), el ajo picado, el parmesano, el perejil y la menta. Luego triturad todo de forma gruesa.
Pasad la mezcla a un bol y humedeced el pan con parte del agua de cocción de los mejillones y el vino blanco restante, y mezclad bien hasta obtener una masa bastante consistente. Probadla y, si hace falta, corregid de sal.
Retirad de cada mejillón la parte de la concha que no contiene la carne, disponiendo la mitad con la carne en una fuente para horno de modo que no cubra a las otras.
Rellenad cada mejillón con una cucharadita de la mezcla y presionadla ligeramente.
Colocadlos en una fuente o sobre la bandeja del horno, terminad con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y hornead los mejillones en horno precalentado y en modo estático a 200° durante 15 minutos y en función grill otros 5 minutos.
Cuando la gratinatura haya adquirido un color dorado, sacad los mejillones y repartid por encima la ralladura de limón (que, si queréis, también podéis añadir a la mezcla del relleno) y más perejil.
Servid vuestros mejillones gratinados bien calientes.

