PASTA CON ALUBIAS Y MEJILLONES es un clásico de la cocina de tierra y mar campana y, en particular, napolitana, que se puede presentar en cualquier época del año, siempre logrando un gran éxito entre nuestros comensales. Es un plato sencillo y de coste ínfimo, como veréis, pero que posee una delicada nobleza, como todos los hijos de la tradición.
La delicia de esta receta nace del encuentro entre la salinidad y el sabor marino de los mejillones y la cremosidad y delicadeza de las alubias cannellini, todo ello sazonado y hecho más goloso por un generoso sofrito y una buena pizca de pimienta y perejil. En cuanto a la pasta, hay varias teorías: hay quien usa tubettini, cavatelli o fusilli; yo he elegido pasta mixta, la más humilde pero también la más tradicional. Una última cosa: el plato no es una sopa, pero tampoco un plato seco: mantened la salsa suave y cremosa y el éxito estará asegurado.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 320 g pasta mixta
- 1 kg mejillones
- 700 g alubias cannellini en lata (o 400 g de alubias secas)
- 1 diente ajo
- Media zanahoria
- Media cebolla
- 1 rama apio
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 1 manojo perejil
- al gusto agua
Utensilios
- 2 Cazuelas
- 1 Colador
Pasos
La preparación de la PASTA CON ALUBIAS Y MEJILLONES es realmente sencilla y al alcance de todos.
Lava los mejillones con agua fría del grifo. Comprueba si tienen incrustaciones y, si es necesario, elimínalas con un estropajo metálico o con un cuchillo.
Desecha los que tengan la concha abierta o rota, quita el biso (el grupo de filamentos que sale) tirando con los dedos o con el cuchillo y vuelve a enjuagar los mejillones hasta que el agua salga clara.
Pon una sartén al fuego, añade los mejillones, cubre con la tapa y deja que se abran al vapor. En cuanto se hayan abierto todos, retira la carne de la concha y reserva.
Cuela el agua que soltaron con un colador y también resérvala.
En una cazuela echa un chorrito de aceite y sofríe a fuego suave el ajo y un picadillo de apio, zanahoria y cebolla. Salpica ligeramente con sal, añade las alubias escurridas, alarga con dos o tres vasos de agua, el agua de los mejillones, una pizca de sal gorda y lleva a ebullición.
Yo he utilizado las alubias precocidas, pero podéis usar las secas. Basta con ponerlas en remojo en agua fría la noche anterior y cocerlas al día siguiente, salándolas a mitad de cocción.
Quita el ajo, añade la pasta y cocínala durante 8 minutos, removiendo de vez en cuando y añadiendo agua si es necesario.
Añade los mejillones y termina la cocción. Prueba para ajustar el punto de sal, y añade una molienda de pimienta negra y una abundante espolvoreada de perejil. El resultado debe ser una pasta cremosa y no demasiado caldosa.
Sirve la pasta con alubias y mejillones y disfrutadla bien caliente.

