El PESTO DE LIMÓN es una salsa fresca, rapidísima y aromática, de carácter mediterráneo, perfecta para quienes disfrutan de sabores vivos y cítricos.
Elaborado con piel y zumo de limón, almendras, aceite de oliva virgen extra y albahaca (o menta), este pesto es una variante ligera y soleada del clásico genovés.
Ideal para aliñar pasta, arroz, cuscús, o para untar en tostas y pescado a la parrilla, el pesto de limón lleva a la mesa el aroma intenso de los cítricos sicilianos, regalando un toque elegante y refrescante a cada plato.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 2 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones, Primavera, Verano
Ingredientes
- 50 g almendras peladas
- 1 limón (sin tratar)
- 30 g pecorino romano
- 40 g parmesano
- 10 hojas albahaca
- Medio diente ajo
- 50 g aceite de oliva virgen extra
- Medio cucharadita sal
Para el pesto de limón necesitarás
- 1 Picadora
- 1 Pelador
- 1 Exprimidor de cítricos
- 2 Cuencos
Preparación pesto de limón
Lava el limón, pélalo con un pelador, teniendo cuidado de no quitar la parte blanca amarga, exprime el zumo y resérvalo.
En una picadora pon las pieles de limón, las almendras peladas, el pecorino, el parmesano, la albahaca (si las hojas son pequeñas pon más), medio diente de ajo sin el germen, el zumo de limón, el aceite y la sal.
Tritura todo a pequeños impulsos para evitar sobrecalentar las cuchillas y que la albahaca se oxide, hasta obtener una consistencia cremosa pero no demasiado líquida.
Para una versión vegana sustituye el queso por levadura nutricional en copos.
Si no vas a usar el pesto de limón de inmediato, trasládalo a un recipiente, cúbrelo con aceite y guárdalo en la nevera.
Variante
Puedes sustituir las almendras por nueces, piñones o anacardos, o usar mitad frutos secos y mitad semillas de calabaza o girasol.
Si prefieres un sabor más aromático, añade menta fresca o perejil.
Conservación
En el frigorífico
Trasvasa el pesto a un tarro de vidrio bien limpio y cúbrelo con una fina capa de aceite de oliva virgen extra para protegerlo del aire.
Cierra herméticamente y conserva en el frigorífico durante hasta 5 días.
Cada vez que lo saques, utiliza solo cubiertos limpios y secos para evitar contaminaciones.
En el congelador
El pesto de limón se puede congelar sin problemas.
Te recomiendo porcionarlo en tarros pequeños o en una cubitera para hielo, de modo que descongeles solo la cantidad necesaria.
Una vez congelado, se conserva aproximadamente 2 meses.
Para usarlo: descongélalo lentamente en el frigorífico o directamente en la sartén con un poco de agua de cocción de la pasta.

