Los PULPOS PEQUEÑOS AHOGADOS o «Purptiell affugat» son un plato clásico de la cocina napolitana, nacido en el barrio de Santa Lucia gracias a un grupo de pescadores. Son facilísimos de preparar, bastante rápidos, tan tiernos que se deshacen en la boca, muy sabrosos y se hacen con pocos y sencillos ingredientes.
Podéis servirlos como entrante o como segundo plato, acompañados de buen pan tostado —remojar la salsa con el pan (la «scarpetta») es imprescindible— o utilizarlos como condimento para la pasta. Tomad nota de los poquísimos ingredientes, poneos a cocinar y deleitad a familiares y amigos con esta delicia.
TAMBIÉN TE PODRÍA GUSTAR:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1.2 kg pulpos pequeños
- 500 g tomates pelados
- 1 diente ajo
- Medio vaso vino blanco
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 1 manojo perejil
Utensilios
- 1 cazuela
Pasos
La preparación de los PULPOS PEQUEÑOS AHOGADOS es realmente sencilla y rápida. Podéis utilizar los moluscos frescos —en ese caso tendréis que quitar los ojos, el pico y enjuagarlos— o usar los congelados, dejándolos descongelar antes de su uso.
En una cazuela amplia poned un chorrito de aceite y dorad suavemente el diente de ajo. Si os gusta, también podéis añadir una guindilla.
Añadid los pulpos pequeños, subid el fuego y dejadlos durante 5 minutos. Sufumad con el vino y, una vez evaporada la parte alcohólica, añadid el tomate pelado o la passata de tomate.
Corregid de sal y pimienta, cubrid con la tapa y dejad cocinar a fuego lento aproximadamente 1 hora, según su tamaño, removiendo de vez en cuando y añadiendo agua si se secara demasiado.
Cuando los pulpos pequeños estén tiernos y la salsita se haya reducido un poco —se les llama «ahogados» precisamente porque están sumergidos en tomate y en su propio caldo—, apagad el fuego y espolvoread abundantemente con perejil.
Emplatad los pulpos ahogados y acompañadlos con buen pan ligeramente tostado.
CONSERVACIÓN
Si utilizáis pulpos pequeños frescos también podéis decidir congelarlos, cosa que no se puede hacer con los que ya estaban congelados y han sido descongelados. En este último caso podéis conservarlos en la nevera hasta 2 días.

