El RAGÚ DE VERDURAS es un plato sabroso y alegre de la tradición rural italiana, perfecto para aliñar una buena pasta, dar un toque vivo y sabroso a unos crostones o acompañar un segundo plato; además puede ayudar a que los peques coman verduras, que por lo general no las aprecian, pero sí adoran los colores brillantes y los alimentos que les hacen sonreír. Es un plato de primavera y verano, sencillo pero con carácter, y naturalmente muy adecuado para los amigos vegetarianos o veganos.
El verdadero secreto de la receta es la combinación de las verduras, que deben estar bien equilibradas, y la cocción perfecta de los distintos ingredientes, de modo que se integren pero se mantengan todos perfectamente crujientes. A diferencia de otros ragú, este no pide cocciones largas ni grasas, sino que debe quedar fresco y brillante, para el placer de la vista y del paladar.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
Ingredientes
- 2 cebolletas frescas
- 2 zanahorias
- 1 pimiento rojo (grande)
- 150 g guisantes (mejor si son frescos)
- 2 calabacines (grandes)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 4 hojas albahaca
Utensilios
- 1 Cazuela
Pasos
La preparación del RAGÚ DE VERDURAS es realmente muy sencilla y rápida. Como primer paso, lavad, secad y limpiad todas las verduras.
A continuación, cortadlas todas en cubitos del mismo tamaño, de modo que queden bonitas también a la vista.
En una cazuela poned un poco de aceite y sofreíd las cebolletas con las zanahorias a fuego suave. Salad ligeramente para que las cebolletas suelten su agua de vegetación y no se quemen.
Dejad cocer durante 8 minutos.
A continuación añadid también el pimiento y dejad que se haga otros 10 minutos.
Por último incorporad los calabacines y los guisantes frescos. Añadid un vaso de agua o caldo de verduras y dejad cocer otros 10 minutos.
Las verduras deben quedar cocidas pero aún crujientes.
Apagad el fuego, rectificad de sal y pimienta y añadid la albahaca desmenuzada con las manos. Rematad con otro chorrito de aceite. Mezclad todo y utilizadlo como condimento para la pasta, sobre tostadas de pan o como guarnición.
VARIANTE
Podéis enriquecer el ragú con berenjenas, patatas, hinojos, habas. En definitiva, con las verduras que prefiráis según la temporada.

