Estos rollitos salados de robiola y jamón cocido son un estupendo entrante, aperitivo o finger food. Fáciles, rápidos y frescos, son ideales para consumir en verano, para llevar a la playa o como complemento de un buffet. Yo los he propuesto con robiola y jamón cocido, pero nada ni nadie os impide personalizarlos según vuestros gustos.
Así que no os queda más que dejar volar la imaginación y crear vuestros rollitos salados.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 20 Minutos
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4 persone
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 2 rebanadas pan de molde para sándwiches
- 200 g robiola
- 180 g jamón cocido
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- glasa de vinagre balsámico
Utensilios
- 1 Bol
- 1 Rodillo
- 1 Film transparente
Pasos
Empezad por aplanar ligeramente las rebanadas de pan con el rodillo.
En un bol, trabajad la robiola con una pizca de sal y un toque de pimienta negra, hasta que esté más cremosa y fácil de untar.
Ahora proceded a untar parte de la crema de robiola y a colocar las lonchas de jamón sobre las rebanadas de pan.
Enrollad el pan sobre sí mismo empezando por el lado corto.
Luego envolvedlos uno por uno en film transparente y dejadlos reposar en el frigorífico al menos 20 minutos. Si queréis que queden más suaves, podéis enrollarlos en servilletas de papel humedecidas y escurridas.
Pasado el tiempo de reposo en el frigorífico, sacadlos, quitadles con cuidado el film y, con un cuchillo afilado, cortadlos en rodajas de 1 cm de grosor.
Emplatad, decorad con glasa de vinagre balsámico y algo de ensalada y disfrutad vuestros rollitos.

