La SCHIACCIATA DE CALABAZA es una de esas recetas sencillas que huelen a hogar, a horno encendido y a otoño. Dorada y crujiente por fuera, suave y delicadamente dulce por dentro, esta schiacciata conquista por su equilibrio perfecto entre sencillez y sabor.
La calabaza, reina de la temporada, se transforma en una masa esponjosa y aromática, enriquecida con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una espolvoreada de romero y salvia que regalan un toque rústico y aromático.
Al hornearse, la superficie se vuelve crujiente y dorada, mientras el interior se mantiene tierno y envolvente, con toda la dulzura natural de la hortaliza.
Perfecta como entrante, aperitivo o guarnición, la schiacciata de calabaza se disfruta caliente, recién salida del horno, aunque también está deliciosa a temperatura ambiente.
Combina muy bien con embutidos y quesos, pero está tan rica que desaparece en un momento incluso sola.
Una idea genuina y creativa para llevar la calabaza a la mesa de forma diferente, con esa crocancia que conquista desde el primer bocado.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 550 g calabaza mantovana (peso limpia)
- 300 ml agua
- 200 g harina 00
- 40 g harina de maíz
- 40 g parmesano rallado
- 3 g pimentón dulce
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 5 g sal
- al gusto pimienta negra
- 2 cucharaditas hierbas aromáticas (romero y salvia, secas o frescas)
Para la schiacciata de calabaza necesitarás
- 1 Bol
- 1 Rallador
- 1 Bandeja 38×28 cm
- 1 Batidor de mano
- 1 Cuchara
- Papel de horno
Preparación de la schiacciata de calabaza
Pela y quita las semillas a la calabaza. Luego rállala en tiras y resérvala.
En un bol amplio pon el agua, la harina, la harina de maíz, el parmesano, las hierbas aromáticas picadas, el pimentón, la sal, la pimienta y el aceite. Mezcla todo con un batidor hasta obtener una mezcla homogénea.
Escurre bien la calabaza, incorpórala a la mezcla y mézclala con una cuchara.
Forra una bandeja 38×28 cm con papel de horno y úntala con aceite. Vierte la mezcla, nivélala con una cuchara y añade un chorrito de aceite.
Hornea la schiacciata de calabaza en horno precalentado y con ventilación a 200° durante 40-45 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
Sácala del horno, déjala templar unos minutos y sírvela cortada en cuadritos o en porciones.
Conservación
A temperatura ambiente durante 1-2 días, cubierta con un paño de algodón o papel de horno para evitar que se reseque demasiado.
Evita cerrarla en recipientes herméticos mientras esté aún caliente: el vapor la volvería húmeda, haciendo que pierda la crocancia.
En el frigorífico durante 3 días. Antes de servirla, caliéntala unos minutos en el horno caliente (180°) o en la freidora de aire, para que recupere la costra crujiente.

