La tempura mediterránea es una reinterpretación creativa de la célebre tempura japonesa, adaptada con ingredientes típicos del Mediterráneo. Es un plato sencillo, crujiente y colorido, perfecto como aperitivo, finger food o segundo plato sabroso. Si se escurre bien, la tempura queda seca y no aceitosa, realzando cada ingrediente.
Un perfecto equilibrio entre tradición oriental y sabores mediterráneos, ideal para impresionar con sencillez y sabor.
Verduras y hortalizas mediterráneas — como calabacines, berenjenas, pimientos, tomatitos, alcachofas o flores de calabacín — se cortan de forma armoniosa y se sumergen en una masa ligera y crujiente, para luego freírlas rápidamente en aceite caliente y conseguir una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
En algunas versiones también se pueden añadir gambas, filetes de pescado azul o bolitas de mozzarella, para un toque más rico y sabroso.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
- 1 huevo (mediano)
- 125 g harina de arroz
- 200 ml agua con gas (muy fría)
- al gusto sal
- 2 calabacines
- 2 zanahorias
- flores de calabacín
- 1 pimiento rojo
- salvia
- hielo (para colocar bajo el bol)
- 500 ml aceite de cacahuete
Utensilios
- 1 Wok
- 2 Cuencos
Pasos
La preparación de la TEMPURA MEDITERRÁNEA es muy fácil y rápida. Como primer paso, ocupaos de preparar la masa.
Verted el hielo en un bol grande y colocad encima otro bol metálico más pequeño; en este último batid el huevo incorporando el agua con gas y fría. Añadid poco a poco la harina tamizada mezclando, de forma tosca, sin lograr una masa totalmente homogénea.
No importa si se forman grumos o burbujas de aire; la masa debe quedar rústica, ligada, pero no pegajosa.
Es importante que conserve una temperatura muy baja, útil para la fritura. Calentad el aceite en una sartén de bordes altos, preferiblemente un Wok, hasta alcanzar los 175°, como máximo 180°.
Sumergid las verduras individualmente en la masa, preferiblemente cortadas finas en tiras o bastoncitos; después sumergidlas en el aceite caliente moviéndolas con una pinza de cocina. Deben dorarse y quedar crujientes, no tostarse ni quemarse.
Sacádlas y colocadlas en un plato cubierto con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Salad ligeramente.
Servid vuestra tempura mediterránea bien caliente, acompañada de una salsa agridulce o de soja.

