Prepárate para enamorarte de esta tarta esponjosa y perfumada, un verdadero abrazo de sabores que conquistará a todos desde el primer bocado!
Esta receta está pensada para sorprender con su simplicidad y su increíble suavidad, dada por el inesperado pero exitoso encuentro del queso de cabra y el yogur griego.
Todo ello está realzado por la frescura vibrante del limón y por tu vainilla favorita, ¡esa que te hice comprar la otra vez!
Perfecta para el desayuno, una merienda deliciosa o para concluir con dulzura una comida, esta tarta te sorprenderá por lo fácil que es hacerla y por su irresistible aroma que llenará tu cocina.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 8 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano, Todas las estaciones
Ingredientes
- 200 g harina 00
- 150 g azúcar granulada
- 120 g yogur griego
- 180 g queso de cabra
- 2 huevos
- 1 sobrecito levadura en polvo para postres
- 1 cucharada vainilla
- 1 limón
- 1 pizca
Herramientas
- 1 Molde Famkeep
- 1 Batidora eléctrica Ariete
Pasos
Antes de comenzar, no olvides precalentar el horno estático a 180°C y preparar tu molde de 20-21 cm (forrándolo con papel de horno o untándolo con aceite y enharinándolo).
Empieza con huevos y azúcar: En un bol grande, bate con la batidora eléctrica los huevos enteros y el azúcar hasta obtener una mezcla clara, espumosa y bien hinchada.
¡Este es el secreto para la esponjosidad!
Añade los ingredientes húmedos y los aromas: Ahora incorpora tu yogur griego, el queso de cabra, el jugo de limón (si lo usas), tu confiable vainilla (¡esa en la botellita!) y una pizca de sal.
Mezcla bien con la batidora a baja velocidad o con una espátula, hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Incorpora las harinas: En un bol aparte, tamiza la harina con la levadura en polvo.
Añade gradualmente esta mezcla seca a la mezcla cremosa, mezclando delicadamente con una espátula o con las varillas a baja velocidad, justo el tiempo necesario para amalgamar bien los ingredientes, sin trabajar demasiado la masa.
Hornea la tarta: Transfiere la mezcla al molde preparado y nivela la superficie.
Hornea en el horno ya caliente durante unos 30-40 minutos. Para asegurarte de que está lista, haz la prueba del palillo: al introducirlo en el centro de la tarta, debe salir limpio.
Enfría y corta: Una vez cocida, saca la tarta del horno y deja enfriar en el molde durante unos 10 minutos antes de desmoldarla y colocarla sobre una rejilla.
Déjala enfriar completamente.
Cuando esté bien fría, puedes cortarla y dividir en porciones iguales.
Emplatar y degustar: Ahora solo te queda disponer las porciones en los platos y disfrutar de la degustación de esta maravillosa tarta!
Consejos, variaciones y conservación:
Consejos para un Éxito Perfecto:
Ingredientes a Temperatura Ambiente: Para una mezcla homogénea y una tarta esponjosa, asegúrate de que los huevos, el yogur y el queso de cabra estén a temperatura ambiente antes de comenzar.
No Abras el Horno Inmediatamente: Durante los primeros 20-25 minutos de cocción, resiste la tentación de abrir la puerta del horno.
Los cambios de temperatura pueden comprometer el levado.
Calidad del Queso de Cabra: Usa un queso de cabra fresco y cremoso, no demasiado curado, para garantizar la humedad adecuada y un sabor delicado.
Variaciones e Ideas Creativas:
Con Fruta Fresca: Enriquece la mezcla con trocitos de higos frescos, arándanos, frambuesas o fresas.
Su sabor se combina magníficamente con el limón y el queso de cabra.
Toque de Cítricos: Si amas los cítricos, puedes añadir también un poco de cáscara de naranja o mandarina, creando una mezcla aromática interesante.
Para los Golosos: Una vez enfriada, puedes espolvorear la tarta con azúcar glas o preparar un simple glaseado de limón (azúcar glas + jugo de limón) para un toque extra de dulzura y brillo.
Almendras o Nueces: Para una nota crujiente y un sabor más envolvente, añade un puñado de almendras laminadas o nueces picadas a la mezcla.
Conservación:
Dada la presencia de ingredientes frescos como el queso de cabra y el yogur, es fundamental conservar esta tarta adecuadamente para mantener su frescura y sabor.
En la Nevera: Una vez que la tarta esté completamente fría, guárdala en un recipiente hermético o envuélvela bien con film transparente.
Duración: Se conservará mejor en la nevera durante 3-4 días.
Te recomiendo sacarla del frigorífico media hora antes de servirla, para que alcance la temperatura ambiente y los sabores se destaquen al máximo.
Te recomiendo sacarla del frigorífico media hora antes de servirla, para que alcance la temperatura ambiente y los sabores se destaquen al máximo.
FAQ – Preguntas Frecuentes
¿Puedo usar otro tipo de yogur?
Sí, puedes usar un yogur blanco entero tradicional, pero el griego tiene una consistencia más densa y rica que contribuye a la humedad de la tarta.
¿Puedo sustituir el queso de cabra?
Si no te gusta el queso de cabra, puedes probar con ricotta fresca bien escurrida, aunque el sabor final será ligeramente diferente.
¿Es imprescindible la vainilla?
La vainilla (o el extracto de vainilla) añade un aroma delicioso. Si no la tienes, la tarta estará igualmente buena, pero perderá un poco de su aroma característico.
¿Qué hacer si la tarta se pega al molde?
Para evitar que se pegue, asegúrate de preparar bien el molde: usa siempre papel de horno para el fondo y los bordes, o úntalo generosamente con aceite vegetal y enharínalo antes de verter la mezcla.

