Me encanta la cebada y la preparo a menudo de muchas maneras, esta ensalada de cebada, por ejemplo, es una de mis favoritas, fácil, colorida y rica en sabor. Se puede preparar tanto en verano como en invierno, porque los ingredientes los encontraréis todo el año, naturalmente podéis personalizarla a vuestro gusto, dependiendo de la época en que la preparéis, podéis usar verduras diferentes y de temporada, pero ahora veamos esta receta que sigue.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 10 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 300 g cebada perlada, cocida
- 1 aguacate
- 200 g tomates cherry
- 1 pimiento (amarillo)
- 1 pimiento rojo
- 2 zanahorias
- 5 cucharadas aceite de oliva
- 1 cucharada vinagre blanco (o balsámico)
- c.s. sal
- c.s. menta fresca
- 1 pizca pimienta
- 2 cucharaditas miel (líquida)
Pasos
Comenzad la preparación de vuestra ensalada de cebada pelando las zanahorias, el aguacate, lavando los tomates cherry y los pimientos. Luego cortad todos los ingredientes en trozos o cubos pequeños. Verted todos los ingredientes, incluyendo la cebada cocida, en un bol grande. Aparte, preparad la salsa para aderezar vuestra ensalada: lavad la menta y triturad la mitad en un bol, verted el aceite de oliva virgen extra, el vinagre blanco, una pizca de pimienta en polvo, la miel y finalmente la sal, mezclad bien y probad. Verted la salsa obtenida dentro del bol con las verduras y la cebada, añadid el resto de la menta en trozos y mezclad.
Dejad reposar en la nevera durante al menos 30 minutos y servid vuestra ensalada de cebada y disfrutad. Es un excelente plato para llevar al trabajo y preparar la noche anterior.
Esta ensalada de cebada se puede personalizar como más os guste, quizás usando verduras a la parrilla como calabacines y berenjenas.
Consejo de Saby..
En la receta especifico usar la cebada cocida, es obvio que la he cocido previamente, esto significa remojarla la noche anterior y al día siguiente cocinarla en abundante agua con sal durante al menos 30 minutos. Si tenéis una olla a presión, los tiempos se reducen a la mitad.

