¡Nueva receta! Granola sin gluten hecha en casa, crujiente y ligera!
Preparar la granola sin gluten en casa es sencillísimo y te permite controlar ingredientes, azúcares y calidad de las materias primas.
Esta versión es natural, crujiente y aromática, perfecta para el desayuno con yogur, leche vegetal o para un tentempié sano.
Es una receta versátil, sin gluten y sin mantequilla, endulzada con miel y sirope de arce, ideal también para quien quiere un desayuno equilibrado pero delicioso. Yo siempre tengo un tarro en la despensa 😁
Para variar y hacerla más deliciosa puedes añadir también chispas de chocolate una vez enfriada, o sustituir parte de los cereales con copos de maíz, las pasas con otra fruta deshidratada. ¡En fin, puedes dejar volar tu creatividad con muchísimas variantes!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 50 g arroz inflado
- 50 g quinoa inflada
- 120 g copos de mijo
- 70 g sirope de arce
- 50 g agua
- 2 cucharadas miel de mil flores
- 1 cucharada azúcar de caña (opcional)
- 50 g almendras peladas
- 50 g avellanas enteras peladas
- 50 g pasas (o chispas de chocolate negro)
Pasos
En un bol grande mezcla arroz inflado, quinoa, copos de mijo, pasas y la fruta seca, almendras y avellanas picadas groseramente, incluso solo cortadas a la mitad. Si prefieres una granola un poco más dulce, añade una cucharada generosa de azúcar de caña. Mezcla.
En un cazo vierte la miel, el sirope de arce y el agua.
Calienta a fuego bajo removiendo hasta obtener un sirope fluido y homogéneo.
Vierte el sirope caliente sobre la mezcla de cereales y fruta seca. Mezcla muy bien, asegurándote de que todos los ingredientes estén bien cubiertos.
Cubre la bandeja del horno con papel de horno y distribuye la granola de manera uniforme, creando una capa no muy gruesa.
Hornea en un horno ventilado a 160°C durante unos 20 minutos, mezclando cada 5 minutos para un dorado uniforme.
Una vez lista, saca la granola del horno y déjala enfriar completamente: al enfriarse se volverá aún más crujiente.
Ahora que está bien fría, si quieres puedes añadir las chispas de chocolate.
Transfiere la granola fría a un tarro hermético.
Se conserva perfectamente durante 3–4 semanas en un lugar fresco y seco.

