Hoy, para el almuerzo keto, preparamos un plato fácil y súper rápido, a base de salami y queso gouda. Todo acompañado de verdura, como siempre. ¿Sabéis por qué me enganché a este tipo de dieta hasta el punto de hacer un curso cetogénico y obtener un certificado? Si os fijáis, se come más o menos lo mismo de siempre. No son platos nuevos, son justo los que solemos tener en la mesa. ¿Quién no ha almorzado nunca con salami y queso, o con un filete y verdura, o ha cenado un buen salmón y cosas así? Entonces, ¿por qué se llama dieta? Sencillo: en la keto no hay pasta, ni pan, ni pizza, ni patatas, ni arroz, ni legumbres, ni cereales ni azúcar; en pocas palabras, no hay carbohidratos. Nuestro organismo utiliza las grasas para producir la energía que necesita y, al mismo tiempo, perdemos grasa corporal (un sistema sencillo llamado cetosis). Para quien no puede prescindir, por ejemplo, del pan, las galletas o el azúcar, existen harinas y edulcorantes permitidos en la keto.
¿La dieta keto hace daño?
Hay opiniones distintas al respecto; de todas formas me gustaría plantear la pregunta al revés: ¿hace daño comer carbohidratos a diario, de todo tipo y a menudo en exceso? Por mi experiencia personal, desde que hago keto estoy mucho más energética, activa, en forma y deshinchada; muchas molestias como inflamaciones y dolores han desaparecido. Así que, para mí, es positiva. Hacer una dieta keto significa comer casi como siempre, no puede ser perjudicial si se hace bien. Basta no obsesionarse con platos llenos de carne y variar con pescado, quesos, alguna vez huevos, atún en aceite de buena calidad, requesón, embutidos, salchichas, y acompañarlo siempre con una porción (80 – 100 gramos) de verdura. Consumir también aceite de oliva virgen extra, frutas como arándanos, moras o grosellas, frutos secos con cáscara y semillas oleaginosas. Tengas o no necesidad de perder peso, el mundo keto suele conquistar desde el primer contacto. Muchas veces este tipo de dieta se recomienda para tratar patologías, como migraña, crisis epilépticas o enfermedades degenerativas. Durante la keto el cuerpo se libera de la inflamación causada por el exceso de carbohidratos y por eso puede mejorar la calidad de la salud.
Aviso legal
En cualquier caso, antes de hacer cualquier dieta, incluida la keto, es conveniente no tener patologías de ningún tipo: están pensadas para personas sanas. Por eso es necesario hablarlo antes con el propio médico o nutricionista. Leer ficha informativa
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 1 Minuto
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
- Energía 494,95 (Kcal)
- Carbohidratos 7,65 (g) de los cuales azúcares 5,01 (g)
- Proteínas 28,07 (g)
- Grasa 39,70 (g) de los cuales saturados 15,98 (g)de los cuales insaturados 18,03 (g)
- Fibras 0,81 (g)
- Sodio 1.797,05 (mg)
Valores indicativos para una ración de 130 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes
- 60 g salami
- 40 g queso (gouda u otro similar a tu gusto)
- 1 taza rúcula (u otra verdura similar a tu gusto)
- 5 almendras
- 1 cucharadita aceite de oliva virgen extra (unos 5 gramos)
Preparación
La preparación de la receta keto de hoy es muy sencilla: coloca en un plato 60 gramos de salami + 40 gramos de queso tipo Gouda o similar.
Lava y seca la rúcula (si no te gusta puedes usar una lechuga), colócala en el plato, aliña con 1 cucharadita de aceite y almendras picadas.
El plato keto de hoy está listo, con un aporte de 2 gramos de carbohidratos, 26 g de proteínas y 35 g de grasas. Ideal para mantener la cetosis
¡Buena dieta!

