Albóndigas de calabacín y ricotta
Las albóndigas de calabacín y ricotta son una receta sencilla, ligera y sabrosa, perfecta para toda la familia. Suaves por dentro y doradas por fuera, estas albóndigas vegetarianas se preparan en pocos minutos con ingredientes genuinos como calabacines frescos, ricotta cremosa, parmesano y pan rallado. Pueden ser cocinadas en sartén, al horno o en la freidora de aire para una versión aún más ligera.
Ideales como segundo plato, aperitivo o finger food para buffet, las albóndigas de calabacín son una excelente solución también para reciclar verduras y hacer felices a grandes y pequeños. ¡Acompañadas con una salsa de yogur griego, se vuelven irresistibles y perfectas en cualquier momento!
Descubre cómo preparar estas albóndigas de calabacín y ricotta suaves, sabrosas y ligeras, ¡perfectas para una comida rápida y saludable!
Prueba también estas recetas de albóndigas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 10 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 10/20
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 2 calabacines
- 150 g ricotta
- 50 g parmesano
- 2 huevos
- 3 cucharadas pan rallado
- 1 cebolla
- ajo
- 200 g yogur griego
- sal
- aceite de oliva virgen extra
Pasos
La preparación de las Albóndigas de calabacín y ricotta es sencillísima, mira el video AQUÍ.
Prepara las verduras
Ralla los calabacines y pica finamente el ajo y la cebolla. En una sartén calienta un poco de aceite de oliva virgen extra y sofríe el ajo y la cebolla durante unos minutos, hasta que estén dorados.
Añade los calabacines rallados, sazona con sal y pimienta y deja cocinar durante 5-6 minutos, hasta que el agua se haya evaporado. Deja enfriar.
En un bol grande une los calabacines enfriados, la ricotta, el yogur griego, los huevos
el parmesano rallado y el pan rallado. Mezcla bien hasta obtener una masa suave pero moldeable.
Saca pequeñas porciones de masa y forma albóndigas redondas.
Colócalas en una bandeja forrada con papel de horno.
Hornea en un horno precalentado a 180°C durante unos 20 minutos, hasta que estén doradas y ligeramente crujientes por fuera.
Sírvelas calientes o templadas, acompañadas de una salsa de yogur para un toque fresco y cremoso!
consejos & conservación:
Para obtener albóndigas compactas y no demasiado húmedas, exprime bien los calabacines después de cocinarlos para eliminar el exceso de agua.
Puedes personalizar la receta añadiendo hierbas aromáticas frescas como menta, albahaca o perejil para un aroma más intenso.
Si deseas una versión más crujiente, pasa las albóndigas por pan rallado antes de cocinarlas.
También son excelentes cocinadas en freidora de aire a 180°C durante 15 minutos o en sartén con un poco de aceite.
Conserva las albóndigas en el frigorífico, en un recipiente hermético, durante 2-3 días.
Puedes recalentarlas en el horno o en el microondas antes de servirlas, o disfrutarlas frías como snack o aperitivo ligero.
También se pueden congelar ya cocidas: solo necesitarás descongelarlas a temperatura ambiente y calentarlas unos minutos para recuperar su consistencia suave.

