Los falafel tienen una historia antigua y fascinante: nacidos en las calles de Oriente Medio, se han convertido en un ícono de la cocina vegetariana y del street food mediterráneo. Los falafel nacieron entre tradición, especias e ingredientes simples. Me gusta prepararlos en casa en todas sus variantes: falafel de garbanzos, falafel de habas y falafel de frijoles, cada uno con una personalidad diferente pero siempre crujiente y aromática. Ideales para compartir con amigos y acompañar con hummus, tahina y pan pita. En este blog cuento la receta, trucos e inspiraciones para llevar a la mesa falafel irresistibles, sanos y ricos en sabor, perfectos para quienes aman el street food mediterráneo y la cocina vegetariana.
Los considero ideales para una cena finger food, perfectos para compartir y servir con salsas frescas, pan pita y verduras coloridas. Para una versión más ligera, puedes cocinarlos al horno pincelándolos con aceite.
Cómo Preparar Falafel de Garbanzos en Casa
Plato vegano, vegetariano, sin lactosa, ligero, sin gluten.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 12 Horas 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Medioriental
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g garbanzos secos
- 1 cebolla (pequeña)
- 1 diente ajo
- 1 ramito perejil fresco
- 1 pizca comino
- c.s. sal y pimienta
- 1/2 cucharadita bicarbonato
- c.s. aceite de cacahuete (para freír)
- c.s. cilantro en polvo
Herramientas
- 1 Sartén para freír metaltex
Preparación
Escúrrelos bien y sécalos con un paño;
Introduce en un mixer garbanzos, cebolla, ajo, perejil, comino, cilantro en polvo, sal y pimienta;
Tritura a intervalos hasta obtener una mezcla granulosa pero compacta;
Añade el bicarbonato, mezcla y deja reposar la masa 30 minutos en el frigorífico;
Forma bolitas o pequeñas croquetas;
Fríe en aceite caliente (aprox. 170–180°C) hasta que estén dorados y crujientes;
Escúrrelos sobre papel absorbente y sírvelos calientes con hummus, tahina o yogur especiado.
Si prefieres una versión más ligera, puedes cocinarlos al horno a 200°C durante unos 20–25 minutos, pincelándolos con un hilo de aceite.

