Los falafel de habas representan una de las versiones más antiguas y auténticas de este icónico plato de Oriente Medio. Nacidos en Egipto, donde las habas – ricas, sabrosas y naturalmente cremosas – sustituyen a los garbanzos, otorgando a los falafel un sabor más intenso y una textura sorprendentemente suave.
En mi blog los preparo con pasión, porque las habas permiten obtener falafel de carácter decidido, perfumados con hierbas frescas y especias cálidas. Son perfectos para quienes aman descubrir variantes tradicionales y para quienes buscan una alternativa vegetariana rica en proteínas y sabor.
Los considero ideales para una cena informal o un buffet finger food: pequeños bocados dorados que se combinan perfectamente con tahini, hummus, yogur especiado y verduras crujientes. Los falafel de habas llevan a la mesa un pedazo de historia mediterránea, transformando ingredientes simples en una experiencia sabrosa y convivial.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 12 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 5 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Cocina: Medio Oriente
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 300 g habas secas (peladas)
- 1 cebolla (pequeña)
- 1 diente ajo
- 1 manojo perejil fresco
- 1 manojo cilantro fresco
- 1 cucharadita comino
- 2 g bicarbonato
- c.s. sal y pimienta
- c.s. aceite de cacahuete (para freír)
Herramientas
- 1 Sartén para freír meteltex
Preparación
Escurrirlas y secarlas bien con un paño.
Poner en una licuadora habas, cebolla, ajo, perejil, cilantro, comino, sal y pimienta.
Triturar en pulsos hasta obtener una mezcla homogénea pero no demasiado fina.
Añadir el bicarbonato, mezclar y dejar reposar la masa en el frigorífico durante 30 minutos.
Formar bolitas o pequeñas albóndigas ligeramente aplastadas.
Freír en aceite caliente (170–180°C) hasta que estén doradas y crujientes.
Escurrir sobre papel absorbente y servir calientes con tahini, hummus o yogur especiado.
Para una versión más ligera, puedes cocinarlos en el horno a 200°C durante 20–25 minutos, pincelándolos con un poco de aceite.

