Pollo frito casero crujiente por fuera y jugoso por dentro

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Receta inspirada en la tradición del pollo frito americano, reinterpretada en clave casera.

Crujiente por fuera, jugoso por dentro e increíblemente sabroso: el pollo frito crujiente es uno de esos platos que conquista desde el primer bocado. Pero seamos sinceros… conseguir un resultado realmente perfecto en casa no es tan sencillo. ¿Cuántas veces te ha quedado demasiado grasiento, poco crujiente o con ese rebozado que se despega?
En esta guía descubrirás la receta del pollo frito perfecto, junto con todos los trucos y secretos para lograr una textura crujiente irresistible, tal y como en los mejores restaurantes. Nada de pasos complicados: solo ingredientes sencillos y un método fácil de seguir, apto incluso para quienes se inician en la cocina.
Prepárate porque, después de probar este método, tu pollo frito casero no tendrá nada que envidiar al de los fast food… de hecho, será aún más sabroso 😋

Pollo frito casero crujiente por fuera y jugoso por dentro
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 2 Horas
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 20 Minutos
  • Porciones: 4 Personas
  • Métodos de Cocción: Fritura
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 1 kg pollo (muslos, contramuslos o en trozos)
  • 250 ml suero de leche
  • 200 g harina 00
  • 100 g almidón de maíz (o Maizena)
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita pimentón dulce
  • 1 cucharadita pimienta negra
  • 1 cucharadita ajo en polvo
  • 1 cucharadita sal
  • 1 pizca guindilla
  • cantidad necesaria aceite de semillas (para freír)

Utensilios

  • 1 Sartén para freír Ls

Preparación

  • En otro bol, mezcla la harina con el almidón de maíz y una pizca de especias. En un recipiente aparte, bate los huevos;

    Para una costra más rústica y crujiente, añade una cucharada del marinado a la harina; se formarán pequeños grumos que darán textura al rebozado;

    Escurre ligeramente el pollo del marinado, pásalo primero por el huevo y luego por la mezcla de harina, presionando bien con las manos para que el rebozado se adhiera. Para un extra crujiente, repite la operación huevo + harina una segunda vez;

    Vierte abundante aceite de semillas en una sartén de bordes altos o en una cacerola. Lleva la temperatura a unos 170-180°C (si no tienes termómetro, introduce un palillo: si salen pequeñas burbujas está listo);

    Introduce pocos trozos a la vez para no bajar la temperatura del aceite. Cuece durante unos 15-20 minutos, dándolos la vuelta a mitad de cocción, hasta que la superficie esté bien dorada y crujiente;

    Traslada el pollo a papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Deja reposar un par de minutos antes de servir: así el rebozado permanecerá aún más crujiente.

No cubras el pollo recién frito, ¡porque el vapor estropearía toda la textura crujiente!

Si te sobra pollo frito crujiente, puedes conservarlo en la nevera durante 2-3 días como máximo en un recipiente hermético o cúbrelo con film transparente.

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foodiamo

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