Piñas de Chocolate

Piñas de Chocolate. Hay algo mágico en llevar la naturaleza al plato, especialmente durante los meses fríos. Estas piñas de chocolate no son solo un dulce delicioso, sino una pequeña obra de arte sin cocción que encantará a tus invitados.

Ya sea que estés buscando una forma creativa de reciclar sobras de bizcocho o que quieras divertirte con las clásicas galletas, estas tres variantes te permitirán crear un centro de mesa comestible y escenográfico.

Sucede a menudo: preparas un pastel o un bizcocho y te encuentras con esas sobras de bizcocho o base que parecen destinadas a terminar en la leche del desayuno.

Pero, ¿por qué no transformarlos en algo extraordinario?

Esta versión de mis piñas nació precisamente así, del deseo de hacer recuperación creativa en la cocina.

Si no tienes sobras de pastel a mano, ¡no renuncies a estas delicias!

Puedes lograr un resultado igualmente delicioso usando simples galletas.

Es una receta anti-desperdicio que te hará lucir genial: las sobras del pastel se convierten en el corazón suave de un dulce escenográfico.

Gracias a la mezcla de cacao y mantequilla derretida, la consistencia se vuelve similar a la de un bombón artesanal: húmeda, rica e irresistible.

De hecho, te propongo dos variantes para satisfacer a todos los paladares.

Un toque de azúcar glas como nieve fresca, y el juego está hecho

Piñas de Chocolate
  • Dificultad: Muy fácil
  • Tiempo de reposo: 30 Minutos
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Porciones: 6Piezas
  • Métodos de Cocción: Sin cocción
  • Cocina: Italiana

Ingredientes

Piñas de bizcocho

  • 300 g bizcocho (o restos de bizcocho)
  • cucharadas cacao amargo en polvo (2/3 para un color intenso de bosque)
  • 55 g mantequilla (derretida)
  • c.s. azúcar glas (para espolvorear)
  • 1 cucharada chocolate (derretido o leche o licor para ajustar la consistencia)
  • c.s. cereales (al cacao)
  • 300 g galletas (para triturar finamente)
  • 55 g cacao amargo en polvo
  • 30 g mantequilla (derretida y templada)
  • 120 ml leche (añadir poco a poco para ajustar la suavidad)
  • c.s. cereales (al chocolate)
  • c.s. azúcar glas

Herramientas

  • Bol

Pasos

Piñas con bizcocho 5/6 piñas

  • Toma tu bizcocho (o el bizcocho) y desmenúzalo con cuidado en un bol grande.

    Puedes hacerlo con las manos, sintiendo la suavidad de la masa, o con un mezclador para obtener migas más finas y uniformes.

    Añade las 2-3 cucharadas de cacao amargo.

    Mezcla bien hasta que las migas hayan adquirido ese color oscuro y profundo, típico del bosque.

  • Vierte la mantequilla derretida sobre las migas. Ahora, añade la cucharada de chocolate derretido (o leche/licor) poco a poco. I

    mpasta con las manos hasta que la mezcla se vuelva compacta y maleable como arcilla: no debe desmoronarse, pero tampoco ser demasiado pegajosa.

    Toma una porción de masa (aproximadamente 70-80 g por piña) y moldea entre las palmas para formar un cono. Asegúrate de que la base esté bien plana, para que la piña pueda mantenerse en pie con orgullo en el plato.

  • Toma los cereales al cacao.

    Comenzando estrictamente desde abajo, inserta los cereales en la masa uno por uno, inclinándolos ligeramente hacia arriba. Procede en círculos concéntricos, escalonando los pétalos entre una vuelta y otra para imitar perfectamente la estructura de una piña real.

    Una vez completada, deja reposar las piñas en el frigorífico durante al menos 30 minutos para que se endurezcan. Justo antes de llevarlas a la mesa, tamiza el azúcar glas sobre ellas: la nieve fresca hará que tu pequeña obra de arte esté lista para ser admirada (¡y devorada!).

  • Comienza triturando los 300 g de galletas.

    Para esta receta lo ideal es reducirlas a un polvo no demasiado fino: dejar algunos pequeños granos dará a la piña una textura más rústica y agradable al morder.

    En un bol amplio, mezcla el polvo de galletas con los 50 g de cacao amargo. Asegúrate de que el color sea homogéneo: será la base cromática de tu piña.

    Añade los 30 g de mantequilla derretida y comienza a incorporar los 120 g de leche poco a poco. Puede que necesites menos. Si la masa te parece demasiado seca, añade un chorrito de leche más; si está demasiado blanda, déjala reposar 10 minutos en la nevera antes de moldearla.

    Amasa con energía: las galletas comenzarán a absorber los líquidos convirtiéndose en una masa oscura, brillante y fragante.

  • Divide la masa en 6 partes iguales.

    Trabaja cada pieza con las manos hasta formar conos de aproximadamente 7-8 cm de altura. Trata de afilar bien la punta para hacer la piña más estilizada.

    Toma los cereales al chocolate.

    Comienza desde abajo e inserta la primera fila de «barquitas» en sentido horizontal. Desde la segunda fila hacia arriba, intenta encajarlas en los espacios dejados libres por la fila anterior (como un tablero de ajedrez). Cuanto más subas hacia la punta, más cercanos deberán estar los cereales entre sí.

  • Después de un breve reposo en frío, dale el último toque con el azúcar glas.

    La magia está hecha: el contraste entre el marrón intenso del cacao y el blanco del azúcar las hará irresistibles.

    Piñas de Chocolate
  • Buen provecho.

Consejos

Si decides hacerlas más pequeñas, recuerda que:
Deberás romper ligeramente los cereales o buscar los más pequeños para la parte superior (la punta), de lo contrario parecerán desproporcionados.
El tiempo de decoración aumentará, porque tendrás que gestionar más piezas pequeñas.

No te preocupes si algún pétalo está torcido. Comienza desde abajo con los cereales más grandes e enteros, y usa los que estén un poco más rotos o pequeños para la punta. Esto dará un aspecto mucho más realista.

Si espolvoreas el azúcar mucho tiempo antes, la humedad del chocolate lo absorberá y se volverá invisible. Nieve sobre las piñas solo un minuto antes de servirlas.

Si quieres que la «nieve» dure más, usa un poco de almidón de maíz mezclado con el azúcar glas, o el azúcar glas «hidrorrepelente» (el que ya está listo para los panettones).

Curiosidades

Si eres adulto: Añade a la mezcla una cucharada de Ron o de licor de café.

Para un aroma invernal: Añade un toque de canela o cáscara de naranja rallada finamente.

Si quieres una sorpresa: Esconde una avellana tostada entera en el centro del cono de masa.

Colócalas en una bandeja de madera o un plato oscuro.

Rodéalas con ramitas de romero fresco (que parecen agujas de pino) y algunas bayas rojas o ramas de canela. El efecto «centro de mesa comestible» dejará a todos boquiabiertos.

Conservación

En la nevera: Se conservan bien durante 3-4 días en un recipiente hermético.

Atención: No las pongas en la nevera después de haber puesto el azúcar glas, o se convertirá en una crema transparente!

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gustoamoreefantasie

Hola a todos, me llamo Lerici Angela, nacida en La Spezia. Siempre he tenido pasión por cocinar tanto dulces como platos salados, pero solo ahora he decidido compartir con vosotros algunas de mis ideas y recetas. Seguidme, gracias.

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