Tortilla de agretti al horno o en freidora de aire: fácil, ligera y buenísima, lista en muy poco tiempo.
Si buscas un plato que huela a primavera pero que siga siendo ligero, esta Tortilla de agretti al horno (o en freidora de aire) y en sartén es la respuesta definitiva.
Olvídate de la típica tortilla grasienta en sartén: aquí apostamos por la suavidad gracias a un ingrediente secreto, la ricotta, que la deja alta, esponjosa y casi parecida a un soufflé.
El protagonista es el agretti (o barba de fraile), con su sabor ligeramente ácido y mineral, realzado por la dulzura de una cebolleta recién pochada. Es la receta perfecta para un almuerzo rápido, un picnic o una fiambrera gourmet para la oficina.
Si nunca los has probado, esta es la ocasión perfecta para enamorarte de ellos, no solo por su sabor mineral y levemente ácido, sino por el increíble aporte de bienestar que brindan a nuestro cuerpo.
Los agretti son auténticos campeones de la depuración: compuestos casi en un 90% por agua, son un aliado natural para los riñones y para deshinchar el organismo tras el invierno. ¡Pero eso no es todo! Son una mina de fibras, potasio y vitaminas (A, B y C), con una aportación calórica bajísima (solo 17-20 kcal por 100 g).
Es la receta perfecta para quien quiere ponerse en forma sin renunciar al placer de un plato sabroso y completo. ¡Descubramos juntos cómo prepararla!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes
Tortilla de agretti al horno o en freidora de aire
- 2 manojos agretti (unos 500 g brutos, que quedarán aproximadamente 350-400 g limpios)
- 6 huevos (grandes, si no, 7)
- 250 g ricotta (Queso para untar o Robiola)
- cebolleta (1 grande o 2 pequeñas, o puerro (parte blanca) o chalota)
- 50 g parmesano (Pecorino Romano. Si prefieres un sabor más intenso y "rústico" (¡cuidado con la sal!).)
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra (para pochar la cebolleta)
- sal
- pimienta
Utensilios
- Colador
- Olla
- Sartén
- Fuente para horno
- Papel de hornear
- Bol
- Freidoras de aire
Pasos
Tortilla de agretti al horno o en freidora de aire
Limpia los agretti: Quita la parte radical roja y lávalos repetidamente bajo agua corriente para eliminar cualquier resto de tierra.
Sumérgelos en agua hirviendo ligeramente salada y cocínalos durante 5 minutos. Escúrrelos y pásalos inmediatamente por agua fría para fijar el color verde brillante.Importante: Escúrrelos bien con las manos para eliminar el exceso de agua y córtalos de forma tosca.
Corta finamente la cebolleta y póchala en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite y una cucharada de agua durante 2-3 minutos. Debe quedar tierna y translúcida, no quemada.
En un bol grande, rompe los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor.
Añade la ricotta y trabaja la mezcla hasta obtener una crema homogénea (algún pequeño grumo de ricotta es normal y hará que la tortilla tenga más sabor al morder).
Incorpora el queso rallado, una pizca de sal (no te pases, el queso ya es salado) y una generosa molienda de pimienta negra.
Por último, añade los agretti bien escurridos y la cebolleta pochada. Mezcla bien para distribuir las verduras de forma uniforme.
Forra una bandeja apta para tu freidora (de unos 18-20 cm) con papel de horno o úntala ligeramente.
Vierte la mezcla y alísala.
Cuece a 170°C durante unos 12-15 minutos.
Consejo: Al final de la cocción, revisa el dorado. Si la superficie está lista pero el corazón aún queda blando, cubre con papel de aluminio y sigue 2 minutos más.
En horno
Precalienta el horno a 180°C (modo ventilador).
Vierte la mezcla en una bandeja de 20-22 cm forrada con papel de horno.
Hornea durante 20-25 minutos, hasta que la tortilla aparezca hinchada y ligeramente dorada en la superficie.
Sirve la tortilla tibia o incluso fría: los sabores de los agretti y la ricotta se asientan y se vuelven aún más intensos.
¡Es ideal cortada o en cubitos para un aperitivo o para una cena saludable!
Consejos
La bandeja: Para estas cantidades, usa una bandeja redonda de 22-24 cm de diámetro. Así lograrás ese grosor apetecible que se ve en mi foto.
Si la ricotta está muy líquida, déjala escurrir un poco en un colador antes de añadirla a los huevos: evitarás que la tortilla suelte líquidos durante la cocción.
Notas
El consejo fundamental: ¡ojo con la cocción!
Recuerda que los tiempos que indico son solo orientativos. Cada horno y cada freidora de aire tiene sus tiempos y potencias.
Haz la prueba del palillo: Igual que con los bizcochos, si sale seco, el interior está cocido.
Comprueba el dorado: Si la superficie te parece ya hecha pero el interior sigue blando, baja un poco la temperatura o cubre con papel de aluminio.
Confía en tu vista y en tu horno: la tortilla estará lista cuando aparezca hinchada, dorada y firme al tacto.
Consejo para la compra
Cuando los compres, comprueba que el tallo esté terso, de un verde brillante y que la tierra en la base aún esté húmeda. Si las puntas están amarillentas o marchitas, ¡mejor déjalos!
Variantes deliciosas
Versión Mediterránea: Añade a la mezcla unos tomates secos en aceite cortados en trozos. Su sabor intenso contrasta divinamente con la dulzura de la ricotta.
Toque crujiente: Espolvorea la superficie con unos piñones o semillas de sésamo antes de hornear (o poner en la freidora). Darán un contraste crujiente precioso también en foto.
Aromática: Si no tienes menta fresca, prueba a añadir la ralladura de limón en el huevo. El limón «enciende» el sabor del hierro de los agretti y deja todo más fresco.
Cómo limpiar los agretti (¡sin volverse loco!)
Aquí mis 3 pasos salvavidas:
No los limpies tallo por tallo. Toma el manojo entero tal y como está (todavía atado con la goma, si la tiene) y colócalo sobre la tabla. Con un cuchillo afilado, haz un corte limpio en la base, eliminando de un solo golpe todas las raíces rojas y la parte más dura y terrosa.
El baño de «descarga»: Coloca los agretti en una palangana grande con agua fría y una pizca de bicarbonato. Déjalos reposar 10 minutos: la tierra se depositará en el fondo sola.
Levanta los agretti con las manos (no escurra el agua directamente, o la tierra volverá a subir) y pásalos a un colador. Enjuágalos una última vez bajo agua fría corriente.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Se puede cocinar en sartén?
Los secretos para que no se rompa
Dado que tu receta lleva ricotta, la masa será muy cremosa y delicada. Sigue estos pasos para un resultado perfecto:
La elección de la sartén: Usa una sartén antiadherente de muy buena calidad de 24-26 cm (para 4 personas). Unta el fondo con un hilo de aceite de oliva virgen extra y caliéntala bien antes de verter la mezcla.
Fuego suave: Vierte la mezcla de huevos, ricotta, agretti y cebolleta. Cubre inmediatamente con una tapa. La ricotta necesita calor uniforme para cuajar bien sin quemar el fondo. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 8-10 minutos.
El momento crítico: Cuando veas que los bordes están dorados y la superficie empieza a cuajar, pasa una espátula por el perímetro para asegurarte de que no se haya pegado.
El volteo de la tortilla: Usa la tapa (o un plato llano grande). Colócala sobre la sartén, dale la vuelta con un golpe seco y deja deslizar la tortilla de nuevo en la sartén para cocinar el otro lado durante otros 4-5 minutos sin tapa.
El secreto con la masa con ricotta es usar la tapa: el vapor ayudará a que la tortilla se infle y se cocine perfectamente también por el centro, manteniéndola jugosa y sabrosa.¿Sin lactosa?
La ricotta: Utiliza una ricotta sin lactosa (hoy en día se encuentra fácilmente en la mayoría de supermercados). Mantendrá la misma textura «nube» en el interior de la tortilla.
El queso: ¿Sabías que los quesos curados más de 24-30 meses son naturalmente libres de lactosa? El proceso de maduración transforma la lactosa en ácido láctico. ¡Puedes usarlos sin problema!
La alternativa veg: Si prefieres una opción diferente, puedes sustituir la ricotta por tofu sedoso triturado o simplemente aumentar la cantidad de huevo en uno y añadir una cucharada de agua con gas para mantener la ligereza.
Si no encuentras ricotta sin lactosa, puedes usar la misma cantidad de patatas cocidas y trituradas y bien sazonadas. Obtendrás una tortilla muy consistente y saciante, naturalmente sin lactosa y sin gluten.

