El bizcocho esponjoso es uno de esos dulces que preparo a menudo para el desayuno y, he de decir, en casa siempre encanta. En esta versión he añadido avellanas troceadas y una manzana en la superficie para hacerlo aún más aromático y natural.
Es la receta clásica del bizcocho de antes, esa que mientras se hornea llena la casa de un aroma irresistible y te transporta a los recuerdos más bonitos de la infancia. La manzana en la superficie, durante la cocción, se vuelve suave y ligeramente caramelizada, haciendo el bizcocho esponjoso todavía más apetecible.
El resultado es una tarta rústica casera en el sentido más literal, esponjosa, alta y perfecta para disfrutar por la mañana o de merienda, una de esas que te miman y te hacen sentir en casa al instante.
Si te gustan este tipo de dulces sencillos y caseros, prueba también mi plumcake esponjoso y la tarta de mermelada, dos grandes clásicos que preparo a menudo.
Bien, solo queda dejarte mi receta del bizcocho esponjoso… ¡imprescindible probarla!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 8
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Energía 415,78 (Kcal)
- Carbohidratos 50,95 (g) de los cuales azúcares 27,85 (g)
- Proteínas 7,51 (g)
- Grasa 21,24 (g) de los cuales saturados 2,79 (g)de los cuales insaturados 14,54 (g)
- Fibras 2,02 (g)
- Sodio 34,60 (mg)
Valores indicativos para una ración de 90 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes para el bizcocho esponjoso
- 3 huevos
- 200 g azúcar integral de caña (+ 30 g para espolvorear la superficie)
- 130 ml leche
- 120 ml aceite de girasol
- 250 g harina 0
- 40 g avellanas troceadas
- 1 manzana (para decorar)
- 1 ralladura de naranja (rallada)
- Media sobre levadura en polvo para repostería
Utensilios útiles
- Molde molde de rosca 22/24 cm.
- Batidora Eléctrica
Preparación del bizcocho esponjoso
En un bol amplio monto con las varillas eléctricas los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
Añado el aceite y la leche, uniéndolos poco a poco, junto con una pizca de sal y sigo trabajando la masa a velocidad más baja.
Incorporo las avellanas troceadas y la ralladura de naranja, luego añado la harina tamizada con la levadura. Mezclo bien todos los ingredientes hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Vierto la masa en el molde de rosca previamente engrasado y enharinado.
Pelo la manzana, la corto en gajos y la coloco en la superficie en forma de roseta. Termino con un espolvoreado de azúcar de caña.
Horneo a 180°C en horno estático durante unos 30–35 minutos. Siempre hago la prueba del palillo para comprobar la cocción.
Una vez listo, dejo enfriar completamente el bizcocho esponjoso antes de desmoldarlo.
Es perfecto para disfrutar en el desayuno, tierno y aromático… ¡una verdadera delicia casera!
Conservación y consejos útiles
El bizcocho esponjoso se conserva a temperatura ambiente durante 2–3 días, bajo una campana para repostería o bien cubierto, de modo que se mantenga tierno y aromático por más tiempo.
Si quieres conservarlo más tiempo, también puedes cortarlo en porciones y congelarlo: solo tendrás que dejarlo a temperatura ambiente unas horas para recuperarlo esponjoso como recién hecho.
Para obtener un bizcocho esponjoso perfecto te aconsejo usar ingredientes a temperatura ambiente y no trabajar demasiado la masa después de añadir la harina, así quedará ligera y bien alveolada.
La manzana en la superficie aportará humedad y aroma a la tarta, mientras que el azúcar de caña en la cocción creará una costrita ligeramente crujiente realmente irresistible.
Para una versión sin gluten puedes utilizar una mezcla de harinas sin gluten en las mismas cantidades.
Si prefieres un toque más fresco, puedes añadir a la masa un poco de ralladura de limón o acompañar la porción con una crema ligera o yogur.

