La Tarta salada blanda rellena de tomate y mozzarella es una preparación deliciosa, una especie de focaccia crujiente por fuera y suave y sabrosa por dentro.
Ideal para una cena con amigos, pero esta tarta salada también se puede disfrutar como finger food caliente o frío; pruébala cortada en cubitos, pásala por una sartén caliente hasta tostar bien todos los lados de los cubitos, llévala a la mesa y recibirás los cumplidos! 😉
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- Dificultad: Media
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 g harina
- 100 g harina de sémola
- 20 g levadura fresca
- 1 cucharadita azúcar
- 150 g leche
- 100 g agua
- 2 huevos
- 100 g mantequilla
- 1 cucharadita sal
- 150 g pulpa de tomate
- 200 g mozzarella para pizza
- a gusto aceite de oliva virgen extra
- a gusto orégano seco
- a gusto sal
- a gusto
- a gusto pimienta
Herramientas
- 1 Amasadora
- 1 Bandeja
- 1 Horno
Pasos para preparar la Tarta salada blanda rellena de tomate y mozzarella
Calentar la leche junto con el agua hasta que estén tibios; no calentar demasiado los líquidos porque el exceso de calor inhibe la levadura.
Desmenuzar la levadura, agregar la cucharadita de azúcar y la leche y el agua recién calentados.
Disolver bien la levadura y el azúcar y dejar reposar durante al menos 10 minutos.
Mientras tanto, derretir la mantequilla y dejarla enfriar un poco.
Forrar la bandeja de 24/26 cm de diámetro con papel de horno húmedo y escurrido.
Verter en el bol de la amasadora las dos harinas, añadir la levadura disuelta y activar la máquina, en la que habrás colocado el gancho.
Cuando el líquido sea absorbido por las harinas, añadir los huevos, uno a uno, y luego la mantequilla derretida ya enfriada.
Dejar trabajar la máquina durante al menos 10 minutos, luego añadir la sal y amasar durante otros 5 minutos.
Si es necesario, apagar la máquina y despegar la masa de las paredes del bol, volteándola y despegándola también del fondo.
La masa será muy blanda y pegajosa y está bien así, no añadas más harina.
Despegar la masa de las paredes del bol, cubrir con film transparente y dejar que suba en el horno apagado pero con la luz encendida durante unas 2 horas o hasta que duplique su tamaño.
Cuando la masa esté lista, coger un poco más de la mitad y, con las manos engrasadas, extenderla en la bandeja, subiendo ligeramente por los bordes para formar un borde.
Dejando los bordes limpios, distribuir la pulpa de tomate, reservando dos cucharadas para después, y espolvorear con una pizca de sal.
Añadir la mozzarella cortada en cubitos.
Distribuir la masa restante, colocando un trozo a la vez, extendiéndolo primero con las manos, hasta cubrir toda la superficie.
Cerrar las uniones, entre un trozo y otro, pellizcando la masa y sellando la masa a lo largo del borde para evitar que el relleno se salga durante la cocción.
Untar la superficie de la tarta salada con el tomate reservado, salar y pimentar, rociar con un poco de aceite y espolvorear con el orégano seco.
Dejar que la tarta salada suba nuevamente durante una hora más, siempre en el horno apagado pero con la luz encendida.
Cocinar en horno ya caliente a 180 °C durante unos 50 minutos o hasta que los bordes hayan adquirido un bonito color dorado.

