Hoy os propongo la receta de esta Tarta salada con calabacines y brie, realmente tentadora y apetitosa, excelente tanto recién horneada como tibia o incluso fría, es realmente muy sabrosa y deliciosa. Ideal como finger-food, quizás servida cortada en cubitos o como plato único para una cena entre amigos o un aperitivo o tentempié.
Una crujiente base de hojaldre, encierra un relleno suave y sabroso a base de calabacines salteados, mozzarella y bechamel, todo rematado con delicioso queso brie gratinado.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 lámina hojaldre (redonda)
- 2 calabacines (medianos)
- 122 g mozzarella
- 60 g brie
- 200 g bechamel
- 1 huevo
- 2 dientes ajo
- c.s. parmesano rallado
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- c.s. pimienta
Herramientas
- 1 Sartén
- 1 Mandolina
- 1 Molde
Pasos para preparar la Tarta salada con calabacines y brie
Lavar los calabacines, cortarlos en trozos mientras que medio calabacín se corta en rodajas finas con la mandolina.
En una sartén poner el ajo, pelado y dejado entero, con el aceite de oliva virgen extra y sofreír ligeramente.
Añadir los calabacines, salarlos y pimentarlos y dejarlos cocinar durante unos diez minutos.
Una vez que los calabacines estén blandos, apagar el fuego.
Reservar las rodajas de calabacín que servirán para la decoración.
Preparar la bechamel siguiendo el procedimiento en este enlace AQUÍ, o puedes usar también la ya preparada que se compra.
En un bol mezclar la bechamel (enfriada si la has preparado tú) con el huevo, sal y pimienta y dos cucharadas de parmesano rallado.
Sacar el hojaldre del frigorífico 10 minutos antes de usarlo.
Desenrollar la masa y forrar un molde, del tamaño adecuado, manteniendo también el papel encerado del paquete.Pinchar el fondo de la tarta con las púas de un tenedor.
Verter los calabacines salteados y la mozzarella cortada en trozos, distribuyéndolos sobre toda la superficie y luego distribuir uniformemente la salsa bechamel.
Colocar con cuidado, sobre toda la superficie, las rodajas de calabacines reservadas previamente, esparcir con el queso brie cortado en tiras, añadir una pizca de parmesano rallado.
Doblar los bordes de la tarta, pintarlos con leche y hornear, en horno ya caliente, a 200°C en modo estático durante unos 40-50 minutos o hasta que la tarta tenga un bonito color ámbar y la superficie esté dorada.
Si tienes un horno ventilado, cocinar la tarta durante unos 30-40 minutos, controlando siempre la cocción porque no todos los hornos cocinan igual.

