Albóndigas con pimientos y cebolla en la sartén, con vino blanco, con una salsa deliciosa ideal para mojar pan. Amantes de los pimientos: ¡venid aquí, tenéis que probar esta receta! Mi marido, Irene y yo somos devoradores seriales de pimientos, de marzo a noviembre (sí, prolongamos su temporada más del doble), los comemos todas las semanas y en verano incluso todos los días. ¿Y cómo decir que no? ¡Los pimientos están buenísimos de cualquier forma! Una receta que, por ejemplo, adoramos es la de las albóndigas en la sartén con pimientos y vino blanco, un segundo plato veraniego fácil, rápido y muy sabroso, que se prepara con poco y donde la salsita de pimientos es la protagonista, dando un sabor irresistible a nuestras albóndigas con pimientos y cebolla.
Hacer las albóndigas con pimientos al vino blanco es muy sencillo, hacen falta pocos ingredientes y el resultado está garantizado, también porque mi receta de la abuela para unas albóndigas super tiernas es infalible. ¿Estáis listos para correr a la cocina y descubrir cómo se hacen las mejores albóndigas con pimientos del mundo? Vamos, pero antes de remangarnos os recuerdo que si queréis estar al día con mis recetas podéis seguir mi página Facebook y mi perfil Instagram.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 5
- Métodos de Cocción: Fogones
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
Ingredientes para hacer las albóndigas con pimientos
- 4 pimientos (2 amarillos y 2 rojos)
- 1 cebolla (mediana-grande)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 500 g carne picada de ternera (o de ternera (corte medio))
- al gusto sal
- 2 huevos
- 50 g parmesano rallado (o Grana Padano)
- 1/2 vaso vino blanco
- 100 g pan duro
- 300 ml leche (aprox., para remojar el pan)
Utensilios
- Sartenes
Pasos
El secreto de la abuela para conseguir unas albóndigas muy jugosas es añadir a la masa pan duro remojado en leche, así que empezad por esto. Cortad el pan en trocitos, cubridlo con la leche, dejad que se ablande y desmigajadlo con las manos, luego escurridlo y añadidlo a la carne picada en un bol.
Añadid el queso rallado, los huevos,una pizca de sal y amasad con las manos hasta obtener una masa homogénea. Dejad reposar todo 10 minutos.
Formad bolitas de masa algo más grandes que una nuez. Verted el aceite de oliva en una sartén de fondo grueso y añadid las albóndigas, dejad que se doren por un lado y dadles la vuelta con cuidado para que se coloreen también por el otro. Mientras tanto, dedicáos a los pimientos.
Enjuagad los pimientos, quitadles el rabo, las semillas y las hebras y cortadlos en trozos, pelad la cebolla, picadla y dejadla pochar en un buen chorro de aceite.
Incorporad los pimientos, saladlos, salteadlos a fuego vivo unos minutos y en cuanto empiecen a «sudar», poned la tapa a la olla y cocedlos a fuego bajo durante 25 minutos, dándoles vueltas con frecuencia. Mientras tanto continuad cocinando las albóndigas hasta que tomen color y podáis colocarlas sobre los pimientos.
Coced 5 minutos, flambead con el vino blanco, dejad que evapore a fuego vivo, removed y apagad el fuego; añadid unas hojas de albahaca.
Dejad reposar 15-20 minutos con la tapa antes de servir.
Podéis preparar las albóndigas con antelación y, un poco antes de llevarlas a la mesa, añadir un poco de agua y esperar a que la salsa vuelva a espesar: ¡parecerán recién hechas!
Conservad las albóndigas en el frigorífico en un recipiente hermético y consumidlas en 24 horas, después de calentarlas con un poco de agua.
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