Brioches con tuppo fáciles sin amasadora, ideales con el helado o el granizado, sencillas de preparar y muy esponjosas.
Este año me mudé al campo antes que otros años, llevé conmigo bastantes utensilios de cocina, pero no la amasadora.
Hace unos días mis hijos me pidieron que preparara las brioches sicilianas con tuppo para comerlas con el helado, pero mi receta clásica y muy probada requiere justamente el uso de la amasadora y, para solventar la falta del equipo adecuado, tuve que pensar una receta que se pudiera hacer tranquilamente a mano y que aun así diera un resultado excepcional.
Así que experimenté una receta facilísima que me permitió hacer unas brioches con tuppo deliciosas, blandas, muy aromáticas y perfectas, que los dejaron encantados.
¿Tenéis curiosidad por conocer la receta?
Vamos a la cocina y preparémosla juntas, pero antes os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira también:
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–Masa brioche con nata receta infalible;
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–Brioche trenzada corazón de manzana;
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 12 Horas
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 9 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g Harina 0
- 120 g Azúcar
- 170 g Leche
- 2 Huevos
- 80 g Mantequilla
- 7 g Sal
- 1 cucharadita Miel
- 1 sobre Vainillina (o una cucharadita de esencia de vainilla)
- al gusto Ralladura de naranja
- 3.5 g Levadura seca de panadero (o 12 g fresca)
- al gusto Leche (para el acabado)
- al gusto Huevo (para el acabado)
Brioches con tuppo fáciles sin amasadora
Reunid en un bol la harina y el azúcar, mezclad, haced un hueco en el centro y añadid la levadura, disolvedla con un poco de leche, removed y luego añadid el resto de la leche.
Añadid los huevos y la sal y, siempre removiendo con una cuchara, dejad que se vayan absorbiendo.
Usando la mano, empezad a amasar en el bol, intentando incorporar casi toda la harina.
Volcad la masa sobre la superficie de trabajo, extendedla y añadid la mantequilla fría en trozos, la vainillina, la miel y la ralladura de naranja.
Empezad a amasar tratando de integrar la mantequilla en la masa; veréis que enseguida empezará a deshacerse y a volverse pegajosa, no añadáis harina y seguid trabajando.
Si realmente no lo conseguís, ayudaos con una rasqueta para despegar la masa de la superficie de trabajo.
Formad una bola, cubridla con un paño y dejadla reposar a temperatura ambiente en verano y en el horno con la luz encendida en invierno, durante 15 minutos.
Retomad la masa, aplastadla ligeramente y enrolladla como para formar un cilindro.
Girad el cilindro 90° y enrollad de nuevo.
Dejad reposar otros 15 minutos y repetid el proceso.
Veréis que con los dos reposos la masa será mucho más lisa y elástica; formad una bola y metedla en un bol cubierta con film transparente.
Colocadla en un lugar cálido a 28°C o en el horno con la luz encendida hasta que doble su volumen; pueden hacer falta unas 8-12 horas, pero el tiempo es aproximado y a veces necesitará más o menos.
Una vez haya levado, y absolutamente no antes, volcádla sobre la superficie de trabajo y desgasificadla.
Formad una bola grande y divididla en porciones de 80 g y en porciones de 20 g, en igual número.
Con el pulgar y el índice de ambas manos, enrollad las porciones como si formarais un cilindro, girad el cilindro 90° y enrollad de nuevo.
Después formad una bolita, cuidando que la base quede bien cerrada.
Repetid con todas las porciones, grandes y pequeñas.
Colocad las bolitas más grandes en una bandeja forrada con papel de hornear y bien espaciadas entre sí.
Haced lo mismo con las pequeñas, pero untad bien su base con un poco de aceite; debemos evitar que se peguen al papel porque luego las moveremos.
Dejad levar cubiertas con film hasta que doblen su volumen; puede tardar hasta 3 h, el tiempo es orientativo; haced una foto del antes y del después: una buena fermentación es imprescindible para tener brioches muy esponjosas.
Una vez hayan doblado su volumen, haced un hueco profundo en el centro de cada bolita grande con un golpe seco y rápido, sin desinflarlas, y colocad en el centro del hueco una bolita de 20 g.
Pintad todo con huevo batido junto con un poco de leche y hornead a 170°C, horno estático, durante 20 minutos.
Sacad del horno y dejad enfriar antes de rellenar con granizado o helado; si las queréis para acompañamiento, también podéis comerlas templadas.
También están riquísimas rellenas con crema de avellanas para untar.
Conservad las brioches cerradas en una bolsa para alimentos; se mantendrán bien durante 24 horas. Como alternativa, una vez frías, congeladlas y descongeladlas cuando las necesitéis.
A menudo amaso la masa de las brioches a última hora de la noche, la dejo en un lugar templado y la dejo fermentar toda la noche. Por la mañana, comienzo con la segunda fase de la preparación.
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