Buñuelos de ricotta salados, las tortitas de ricotta sicilianas con la receta fácil de la abuela, un segundo plato, sencillo, rápido y sabroso que se prepara en pocos minutos. Las tortitas de ricotta son un plato delicioso, apto para una cena rápida e informal, perfecto para todos los amantes de la ricotta y estupendo si tienes ricotta a punto de caducar. Para prepararlas hacen falta esencialmente dos ingredientes, huevos y ricotta, pero si quieres puedes añadir también un puñado de queso, perejil y pimienta negra. La mezcla se trabaja rápidamente en un bol y luego se cocina en sartén con poco aceite. Los buñuelos de ricotta salados están deliciosos calientes y también se pueden comer fríos; en pan son exquisitos y perfectos para llevar en la tupper o en una excursión. Si también te gusta la ricotta, acompáñame en la cocina: descubriremos cómo se hacen los buñuelos de ricotta de la abuela y verás que los amarás desde el primer bocado. Antes de ponerte a cocinar, si quieres estar al día con las nuevas recetas puedes seguir mi página de Facebook y mi perfil de Instagram!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 6-8 buñuelos
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para hacer los buñuelos de ricotta
- 300 g ricotta (seca y bien escurrida)
- 3 huevos
- al gusto sal
- 1 manojo perejil
- 30 g parmesano rallado (o grana)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
Utensilios
- Bol
- Sartén antiadherente
Pasos
Para hacer los buñuelos de ricotta debes usar una ricotta seca y bien escurrida; si no, las tortitas se estropearán durante la cocción.
Coloca la ricotta en un bol, añade la pimienta, una pizca de sal, el queso rallado y el perejil picado. Bate con un tenedor hasta obtener una mezcla homogénea.
Calienta una sartén con un chorrito de aceite y vierte la mezcla con una cuchara, formando pequeñas tortitas. Cocínalas a fuego moderado por un lado y, en cuanto cojan color, dales la vuelta con una espátula con cuidado de no romperlas.
Las tortitas de ricotta están listas; solo te queda disfrutarlas. Conserva en la nevera las que sobren y consúmelas en 24 horas.

