La col lombarda fermentada casera: el alimento detox perfecto después de las fiestas. La col lombarda fermentada es una preparación antigua y natural, basada en la fermentación láctica de las verduras, el mismo principio que encontramos en alimentos vivos como kéfir, kombucha, kimchi casero, limones en sal caseros y masa madre. Técnicas diferentes, pero unidas por la misma filosofía: el tiempo, los microorganismos buenos y pocos ingredientes sencillos transforman la comida, haciéndola más digerible, sabrosa y rica en beneficios.
La col lombarda fermentada es una preparación natural ideal para la desintoxicación post fiestas, cuando sentimos la necesidad de aligerar la alimentación y devolver el equilibrio al organismo.
Consumirla, de hecho, ayuda a reactivar el intestino, favorecer una digestión más ligera y combatir la sensación de hinchazón típica tras períodos de excesos alimentarios. Es un alimento naturalmente depurativo, bajo en calorías pero rico en fibra, vitaminas y antioxidantes, perfecto para acompañar comidas sencillas y equilibradas. Como ocurre con el kéfir y la kombucha, en la col lombarda fermentada no hacen falta conservantes ni vinagre: es la sal la que favorece el desarrollo de los bacterias lácticas naturales, responsables del aroma ligeramente ácido y de la larga conservación. Un poco como la masa madre, esta fermentación solo requiere atención, paciencia y respeto por los tiempos para evitar errores innecesarios.
En mi blog me encantan estas preparaciones vivas, que cuentan una cocina auténtica y consciente. La col lombarda fermentada es perfecta como acompañamiento, para enriquecer ensaladas, bocadillos, platos de carne o pescado y platos sencillos, pero también como un pequeño gesto diario de bienestar, igual que un vaso de kéfir o una rebanada de pan de masa madre. Una receta económica, vegetariana y vegana, de temporada y sostenible, ideal para quien quiera redescubrir el valor de las fermentaciones caseras y llevar a la mesa un alimento sano, natural y lleno de sabor. Vamos a la cocina, prepáralo conmigo, pero antes te recuerdo que si quieres estar al día con todas mis recetas, puedes seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí). ¡Ir a la preparación!
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Cocina: Italiana
Ingredientes para hacer col lombarda fermentada
- 1 kg col lombarda
- 30 g sal (0 2,5g mínimo(2,5% o 3% de sal sobre el total))
- al gusto especias (si te apetece, semillas de hinojo, pimienta en grano, bayas de enebro…)
Utensilios
- Bol
- Tarros limpios
- Mandolina
Col lombarda fermentada casera
La preparación de la col lombarda fermentada es sencilla y sigue los principios de la fermentación láctica natural, la misma que encontramos en alimentos vivos como el kéfir, la kombucha y la masa madre. Basta con col, sal y tiempo para obtener un alimento sano, digerible y lleno de sabor, sin vinagre ni conservantes.
Para hacer la col lombarda fermentada, empieza eliminando las hojas exteriores más estropeadas. Lávalo, sécalo y colócalo sobre una tabla de cortar.
Parte la col por la mitad, quita el corazón central y córtala muy fina con un cuchillo o una mandolina.
Recoge la col cortada en un bol grande, mejor si es de vidrio o acero.
Añade la sal marina y, si quieres, las especias. La sal es fundamental: activa la fermentación láctica y protege la col de fermentaciones indeseadas.
Con las manos limpias mezcla enérgicamente la col durante 5-10 minutos, hasta que empiece a soltar abundante líquido natural y se vuelva más blanda.
Traslada la col a los tarros de vidrio esterilizados, presionándola bien con un machacador o una cuchara de madera para eliminar el aire. La col debe quedar completamente cubierta por su líquido.
Deja aproximadamente 2 cm de espacio desde el borde. Si es necesario, añade un poco de salmuera (agua + sal al 2,5%) para cubrir totalmente la col.
Cubre la superficie con un trozo de papel de horno o con una pequeña pesa para mantener la col sumergida. Cierra el tarro sin apretarlo demasiado y deja fermentar a temperatura ambiente durante 10 días, lejos de fuentes de calor.
Durante la fermentación la col lombarda cambiará gradualmente de color, volviéndose más intenso y brillante: no te preocupes, es un proceso natural que indica que la fermentación láctica está ocurriendo correctamente.
Transcurrido el tiempo podrás abrir los tarros y probar tu col lombarda. Atención: durante la fermentación, puede que el líquido violeta se salga de los tarros, así que colócalos siempre sobre papel absorbente y en superficies que no se manchen.
Conservación, notas y consejos
La col debe permanecer siempre sumergida en el líquido; si se forma una ligera película en la superficie, elimínala. El aroma debe ser agradablemente ácido, nunca desagradable.
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Preguntas frecuentes (Preguntas y respuestas)
Cómo usar la col lombarda fermentadaPuedes usar la col lombarda como acompañamiento natural, en ensaladas crudas
y en bocadillos, pero también con platos de carne o pescado o en bowls y platos vegetarianos.¿Cuáles son los errores a evitar al preparar la col lombarda fermentada?
Errores a evitar en la fermentación de la col lombarda
– Usar poca sal:
La sal es esencial: se necesita un 2-3% respecto al peso de la col.
– Masajear poco la col:
Debe soltar su líquido natural antes de envasarla.
– Dejar la col descubierta:
La col debe permanecer siempre sumergida en el líquido.
– Cerrar el tarro herméticamente:
La fermentación produce gases: cierra sin apretar del todo.
– Usar tarros o utensilios sucios:
Limpieza cuidadosa para evitar fermentaciones incorrectas.
– Fermentar a una temperatura no adecuada:
Ideal entre 18 y 22°C.
– Confundir el olor ácido con podredumbre:
La acidez es normal, como en el kéfir y la kombucha.
– Tener prisa;
La fermentación necesita tiempo.¿Cuáles son los beneficios de la col lombarda fermentada?
– La col lombarda es rica en probióticos naturales:
La fermentación láctica favorece las bacterias «buenas», como ocurre con el kéfir y la kombucha.
– Es digerible:
La fermentación hace que la col sea más ligera y fácil de asimilar.
– Apoya al intestino:
Contribuye al equilibrio de la flora intestinal, igual que la masa madre en los panes naturales.
– Es fuente natural de vitaminas:
Mantiene vitaminas y antioxidantes, en especial vitamina C.
– No contiene vinagre ni conservantes;
Se conserva gracias a la sal y a los microorganismos naturales.
– Aporta pocas calorías, pero mucho sabor:
Ideal para una alimentación sana y equilibrada.¿Qué es y cómo actúa la fermentación láctica?
La fermentación láctica es un proceso natural en el que las bacterias buenas transforman los azúcares de la col en ácido láctico.
Hace que la col sea más digerible, ligeramente ácida y naturalmente conservable, sin vinagre.
Es el mismo principio que regula la producción de kéfir, kombucha y masa madre.

