Crumble de manzana con canela, la receta de la abuela, un postre delicioso que forma parte de nuestra recopilación dedicada a los Postres con manzana.
El crumble de manzana rápido es un dulce sencillo y muy delicado de origen inglés, como la receta de lemon curd, pero ya extendido por todas partes. Además, es un verdadero postre casero de manzana, fácil, rápido y goloso.
Se trata de un postre a base de manzanas aromáticas y jugosas, cubierto por una deliciosa corteza de pasta frolla quebradiza y granulada que recuerda mucho a una sbrisolona.
El crumble de manzana es un postre «peligroso», porque está tan rico que dejarás de comerlo solo cuando se acabe.
Hoy te propongo una receta base de crumble de manzana con una pequeña personalización: el uso de azúcar de caña integral y la adición de algunas avellanas picadas en la masa. Pequeños detalles que darán un aroma y una textura especial, aunque no son imprescindibles. ¡Te aseguro que si nunca lo has probado, te sorprenderá tanto que querrás repetirlo cuanto antes!
¿Tienes curiosidad? Sígueme en la cocina y preparemos juntos el crumble de manzana, verás qué delicia. Antes de remangarnos, te recuerdo que si quieres estar al día con todas mis recetas, puedes seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira también:
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 5-6 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Internacional
Ingredientes
- 250 g harina 00
- 50 g sémola remolida de trigo duro
- 50 g avellanas (o almendras)
- 150 g mantequilla (blanda)
- 100 g azúcar de caña integral (o normal)
- 1 sobre vainillina
- 1 pizca sal
- 1 huevo (medio)
- 1 kg manzanas
- 1 cucharadita canela en polvo
- 1 limón (ecológico)
- 50 g miel
- 50 g azúcar de caña integral (o azúcar blanco)
- 30 g pan rallado
- 30 g mantequilla
Utensilios
- Báscula de cocina
- Horno
- Molde de 24 cm
Preparación
Pica las almendras de forma gruesa con un cuchillo.
En un bol reúne todas las harinas y mézclalas. Añade la mantequilla blanda, el azúcar y la vainillina. (Si usas azúcar de caña integral como yo, el crumble al final tendrá un color más oscuro, pero será más aromático. En cambio, usando azúcar blanco quedará más claro y dorado, aunque menos aromático).
Trabaja rápidamente con las manos hasta obtener una textura arenosa, añade las almendras o las avellanas picadas: este ingrediente es opcional, pero si lo pones dará más crocancia y aroma.
Añade también el azúcar vainillado o la esencia de vainilla (o la vainillina), la pizca de sal y un huevo. Trabaja la masa rápidamente, amasando con las yemas de los dedos: debes obtener una mezcla granulosa. La base está lista.
Lava las manzanas, pélalas y quítales el corazón; córtalas en trozos y colócalas en un bol grande.
Añade la miel, la canela y el azúcar de caña (o el normal), un par de cucharadas de zumo de limón, toda la ralladura (solo si el limón es ecológico) y el pan rallado.
Mezcla.
Vierte las manzanas en un molde de 24 cm, distribuye por encima algunos trocitos de mantequilla, cubre con la base de crumble que has preparado y compacta ligeramente con las manos.
Hornea a 180°C en modo estático durante 35-40 minutos.
Saca del horno y deja que se temple al menos antes de servir.
Conservación
El crumble de manzana y canela se conserva bien un par de días; el primer día puedes dejarlo a temperatura ambiente y luego pasarlo al frigorífico, aunque da igual: ¡se acabará mucho antes de lo previsto y no llegará a la noche!
Si quieres estar al día de mis recetas, sígueme en:
Pinterest, YouTube, X y TikTok.
Desde aquí puedes volver a la INICIO y descubrir las nuevas recetas.

