Panecillos de leche sicilianos, bollitos de leche para dulce y salado, súper esponjosos y una receta típica de la cocina siciliana y de las recetas de la abuela.
Nosotros, los cataneses, hemos crecido con los panecillos de leche, que aquí tienen una connotación muy especial: son ideales para cualquier momento del día y nos gustan tanto solos como acompañados de todo tipo de rellenos, desde nocilla hasta salami, pasando por jamón, queso y mucho más.
Quien prueba un panecillo de leche siciliano se enamora al primer bocado y os aseguro que uno no basta, porque son uno detrás de otro exactamente como las Pizzette al latte o las más sencillas Focaccine morbide al latte! Un panecillo de leche relleno es la merienda ideal en el colegio, un desayuno perfecto, una cena especial; en definitiva, un panecillo de leche está bueno siempre y ahora lo prepararemos juntos. ¿Listos para ponerse manos a la masa y preparar los panecillos esponjosos sicilianos? Vamos, pero antes os recuerdo que si queréis estar al día de mis recetas, podéis seguir mi página Facebook y mi perfil Instagram y también os sugiero echar un vistazo a estas recetas:
–Panecillos con pepitas de chocolate;
–Panecillos de leche rellenos;
–Baozi, bollos chinos rellenos;
–Panecillos al vapor chinos (mantou)
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 2 Horas
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 20 panecillos
- Cocina: Italiana
Ingredientes para hacer los panecillos de leche sicilianos
- 500 g Harina 0 (o mitad harina 0 y mitad sémola remolinada de trigo duro)
- 325 ml Leche (si podéis trabajar masas más hidratadas 650)
- 80 g Manteca (o mantequilla)
- 60 g Azúcar
- 12 g Sal
- Media bustina Levadura seca de panadería (o 1/2 cubito de levadura fresca)
- cantidad necesaria Leche (Para el acabado)
Utensilios
- Bol
- Horno
- Bandeja
- Pincel
- Papel de horno
Cómo hacer los panecillos de leche sicilianos
Preparad todos los ingredientes, poned la harina en el bol, añadid la leche y disolved en ella la levadura, amasad a grandes rasgos, dejad reposar diez minutos y luego incorporad la leche y la manteca.
Amasad en el bol durante unos minutos y luego pasad a la mesa de trabajo y trabajad hasta obtener una masa lisa, elástica y homogénea; os llevará unos 10 minutos. Si tenéis una amasadora, usadla, os ahorraréis algo de esfuerzo. Formad una bola y colocadla en un bol, dejadla levar en el horno con la luz encendida (la temperatura del horno llegará a unos 26°C, ayudando la fermentación) durante aproximadamente 2 h 30 o hasta que doble su volumen.
Transcurrido el tiempo y con la masa duplicada, volcándola sobre la mesa de trabajo, sin desinflarla demasiado, divididla en porciones de unos 60 g.
Con la ayuda de una rasqueta formad muchas bolitas de masa y colocadlas a levar hasta que doblen su tamaño, tardarán unos 40 minutos. Transcurrido el tiempo, precalentad el horno a 180°C en modo estático, pincelad los panecillos con la leche e introducidlos en el horno.
Si han levado bien, durante la cocción no deberían agrietarse y crecerán correctamente.
Sacad los panecillos cuando estén dorados, tardarán aproximadamente 15/20 minutos.
El secreto para unos panecillos de leche súper esponjosos no reside tanto en los ingredientes como en el amasado. Una masa con una red de gluten formada, que sea lisa y homogénea, es un buen punto de partida, pero solo una fermentación perfecta completará nuestro trabajo: los panecillos deben ir al horno cuando hayan doblado su volumen; ni antes (quedarían duros), ni después (crecerían mal y poco).
Haced una foto para comparar la evolución de la fermentación si a simple vista no lo conseguís.
Los panecillos de leche están riquísimos tibios, casi imposible dejar de comerlos.
También están bien a temperatura ambiente y se conservan 24 h, guardados en una bolsa de plástico para alimentos.
Yo prefiero congelarlos; basta luego dejarlos 20 minutos a temperatura ambiente y estarán listos.
Notas
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