Pasta al pesto de pistachos de Bronte, sin nata y sin panceta, una variante de la receta tradicional pero igual de súper cremosa y delicada. Un primer plato rápido, sabroso y muy original, la pasta al pesto de pistacho es una especialidad que sorprenderá a invitados y familiares al primer bocado. La pasta al pistacho de Bronte, ya sea pennette, rigatoni, fusilli y por qué no, también espaguetis, se puede preparar incluso sin nata y sin panceta y resulta igualmente súper cremosa y espectacular, apta para satisfacer el paladar de mayores y pequeños. Una receta apetecible y original, que nos recuerda el plato típico de las laderas del Etna y sus alrededores, un primer plato de sabor único que se prepara en pocos pasos y garantiza un resultado seguro, convirtiéndose en uno de esos primeros que, una vez probados, no se olvidan. Vamos a la cocina: prepararemos una pasta al pesto de pistachos extraordinaria, sin cebolla, sin nata y sin panceta, pero confía, ¡está buenísima!
Antes de correr a la cocina, como siempre os recuerdo que si queréis estar al día con las nuevas recetas podéis seguir mi página Facebook y mi perfil Instagram.
Mira también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 5-6
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes para hacer la Pasta al pesto de pistachos de Bronte
- 100 g pistacho de Bronte DOP (sin sal)
- 120 g aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- 1 pizca ajo en polvo (o 1/4 de diente fresco)
- 80 g parmesano
- 500 g pasta
Utensilios
- Olla
- Batidora
Pasos
Pon en el fuego la olla con el agua para la pasta e inicia la preparación.
Para hacer el pesto de pistachos he utilizado pistachos desalados; os recomiendo los de Bronte: son un poco caros, pero el sabor es único. Tuéstalos en una sartén unos minutos, removiendo a menudo y cuidando que no se quemen. Déjalos enfriar y ponlos en el vaso de la batidora junto con el aceite, el queso (rallado o en trozos es igual) y el ajo. Tritura hasta obtener una salsa homogénea, prueba y ajusta de sal si hace falta. El pesto está listo y puede usarse para aliñar la pasta, las bruschettas y mucho más, pero nosotros lo usaremos para aliñar los fusilli.
Escurre la pasta y déjala ligeramente al dente, reservando un poco de agua de cocción.
Condiméntala con el pesto, ajusta la cremosidad mezclando con un poco de agua de cocción, sirve de inmediato; verás que obtendrás un primer plato súper cremoso sin añadir nata.
Prepara la cantidad de pasta que vayas a consumir. Con esta cantidad de pesto podrás aliñar unos 500-600 g; el pesto que sobre, para cantidades menores de pasta, puedes congelarlo y descongelarlo cuando lo necesites, directamente en la nevera o durante unos minutos a temperatura ambiente.
Desde aquí, podrás volver a la INICIO y descubrir las nuevas recetas!

