Pasta cremosa con calabacines y panceta sin nata, rápida, fácil y riquísima. Las recetas con calabacines fáciles y rápidas me gustan mucho; desde primeros como la pasta con atún y calabacines, hasta segundos como el Salmón con calabacines en la sartén. Con la versatilidad de este producto de verano siempre se puede preparar algo delicioso. La pasta con calabacines y panceta cremosa sin nata es un ejemplo: este primer plato, muy sencillo y sabroso, cremoso y delicioso, se prepara con pocos ingredientes y en muy pocos minutos; es perfecto para alegrar a toda la familia y hacer que coman calabacines incluso quienes no los toleran mucho. La pasta con calabacines y panceta cremosa con robiola gusta a mayores y pequeños y, si queréis convertirla en receta vegetariana, no añadáis la panceta y sustituirla por abundante parmesano y veréis qué rico queda. Vamos a la cocina: nuestra receta nos espera, pero antes de ponernos a cocinar os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook y mi perfil de Instagram.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 g pasta
- 1 calabacín (grande)
- 1 g cebolla (mediana)
- cantidad necesaria aceite de oliva virgen extra
- cantidad necesaria sal
- 200 g panceta
- 100 g robiola (o ricotta)
- 60 g parmesano rallado (o grana)
- 50 ml leche
Utensilios
- Sartén
- Olla
Preparación
Para hacer la Pasta cremosa con calabacines y panceta, empezad pelando y picando la cebolla, luego recortad los calabacines y cortadlos en cubitos pequeños. Dejad que la cebolla se poche en un buen chorro de aceite,
Añadid la panceta y dejad que se cocine a fuego vivo.
Incorporad los calabacines y, si es necesario, ajustad de sal; dejad que se ablanden,
y para terminar añadid la robiola y un poco de leche para que se funda bien. Una vez obtenido un condimento cremoso, coced la pasta, escurridla al dente e incorporadla.
Mezclad con abundante queso rallado y servid inmediatamente. Si es necesario, añadid agua de cocción para una mayor cremosidad.
La pasta cremosa con calabacines y panceta debe consumirse inmediatamente; si sobra, conservadla en la nevera como máximo 1 día y calentadla antes de consumirla. La salsa se conserva en la nevera durante 2 días, bien cerrada en un recipiente hermético.
Consejos
Podéis sustituir la robiola por ricotta, queso para untar o mascarpone. Podéis sustituir la leche por agua de cocción de la pasta.

