Pesto de pistacho y albahaca. El pesto de albahaca y pistachos es un condimento sin cocción perfecto para aliñar primeros platos de pasta deliciosos y no solo. Es sin duda también una moda, pero objetivamente el pistacho, con su sabor delicado y su color brillante, conquista el corazón de gran parte de nosotros. Me encanta el pistacho tanto en versión dulce como en versión salada y, en mi opinión, sobre todo en versión salada este tipo de fruto seco consigue dar lo mejor de sí. La receta que os propongo hoy es la de un pesto de pistachos cremoso, ideal para aliñar la pasta, las bruschettas, el pan y la pizza.
Mi receta del pesto de pistachos y albahaca es muy sencilla y rápida y se prepara en pocos minutos triturando juntos pistachos pelados, aceite de oliva, parmesano, pecorino y albahaca y podréis decidir la consistencia, aumentando o disminuyendo la cantidad de aceite según vuestras necesidades. ¿Listos para correr a la cocina? Pero ahora vamos, descubriréis cómo hacer el pesto de pistachos (de Bronte); antes de correr a la cocina, os recuerdo que si queréis estar al día con las nuevas recetas podéis seguir mi página Facebook y mi perfil Instagram y que aquí encontraréis también muchas otras recetas de pestos deliciosos!
Échale un vistazo:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Métodos de Cocción: Otro
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
Ingredientes para hacer el pesto de pistachos y albahaca
- 100 g pistachos (sin sal, mejor si son de Bronte)
- 50 g parmesano (o grana)
- 30 g pecorino sardo (o toscano)
- 1 pizca ajo en polvo (o 1/4 de diente fresco)
- 1 pizca sal
- 30 hojas albahaca
Utensilios
- Batidora
Pasos
Para hacer el pesto de pistachos he utilizado pistachos desalados; os recomiendo los de Bronte, son un poco caros, pero el sabor es único.
Coloca el vaso de la batidora en el congelador durante 20-30 minutos para que, en el momento de usarla, esté bien frío.
Tóstar los pistachos en una sartén durante unos minutos, removiendo a menudo y cuidando que no se quemen. Déjalos enfriar y recógelos en el vaso de la batidora junto con el aceite, el queso (rallado o en trozos, da igual) y el ajo. Tritura hasta obtener una salsa homogénea: cuanto más tritures, más lisa será la salsa, pero un pesto más grueso también estará buenísimo. Evita calentar demasiado la salsa; si hace falta, métela 10 minutos en el congelador, luego prueba y rectifica de sal si es necesario.
Por último añade las hojas de albahaca lavadas y secadas con papel de cocina.
Tritura de nuevo durante 30-40 seg. Si logras no calentar demasiado la mezcla, obtendrás un precioso pesto verde brillante.
Guarda en la nevera hasta su uso.
Este pesto puede utilizarse para aliñar la pasta, las bruschettas y mucho más. Os aconsejo consumirlo cuanto antes y congelar la parte que sobre, que podréis descongelar en la nevera antes de usarla.
La albahaca del pesto tiende a oxidarse pasadas unas horas y a cambiar un poco de sabor, sobre todo si se conserva fuera de la nevera; por eso utiliza las precauciones que he indicado y el resultado será impecable.
Te recuerdo que si quieres estar al día con mis recetas, también puedes seguirme en:
Desde aquí, puedes volver a la INICIO y descubrir las nuevas recetas!
No es imprescindible pelar los pistachos, pero si utilizas pistachos con piel el color del pesto podría variar un poco. Podrás sustituir los pistachos enteros sin sal por granillo (pistachos troceados).

