Risotto con pecorino, cebollas y miel, un primer plato original y sabroso perfecto para cualquier ocasión. ¿Os encanta el pecorino toscano y no podéis resistiros a su delicioso aroma? Entonces probad este risotto, que combina el intenso sabor del pecorino con el sabor de las cebollas blancas, todo servido con un hilo de miel que armoniza con la salinidad del pecorino. ¿Listos? Vamos a la cocina, nuestro risotto nos espera, pero antes de poneros a cocinar os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Fogones
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes para preparar el risotto con pecorino, cebollas y miel
- 300 g arroz Carnaroli
- 1 l caldo de carne (o vegetal)
- 400 g cebollas blancas
- 50 g mantequilla
- al gusto sal
- 40 ml vino blanco
- 80 g pecorino toscano
- 40 g parmesano rallado (o grana)
- 25 g mantequilla (para ligar)
- al gusto miel de castaño
Herramientas
- Olla
- Batidora
Pasos para hacer el risotto con cebollas, pecorino y miel
Pela y pica las cebollas, colócalas en una cacerola con la mantequilla y una pizca de sal y deja que se ablanden a fuego lento, removiendo con frecuencia. Una vez cocidas, pon las cebollas en el vaso de la batidora con un poco de agua y tritura hasta obtener una crema homogénea.
Vierte el arroz en la sartén caliente y tuéstalo, removiendo a menudo, hasta que empiece a desprender aroma. Añade el vino y deja evaporar; después ve incorporando el caldo caliente poco a poco. A mitad de cocción añade 2/3 de la crema de cebolla y mezcla. Cocina removiendo con frecuencia hasta que el arroz esté al dente.
Termina añadiendo fuera del fuego el resto de la crema de cebolla, la mantequilla y el queso rallado; liga y sirve inmediatamente, con un hilo de miel de castaño.
Para decorar vuestro plato, prepara unas obleas de queso. Coloca una hoja de papel de horno sobre un plato, reparte encima un puñado de ambos quesos rallados y calienta 40 segundos en el microondas; saca y, si el queso ha tomado color, deja enfriar, si no, continúa unos segundos más. La oblea fría se podrá romper y utilizar para adornar el plato.
Os aconsejo preparar solo la cantidad de arroz que penséis consumir; no recomiendo hacerlo con antelación.
Si sobra, podéis conservarlo en la nevera y consumirlo dentro de 24 h tras calentarlo, pero nunca estará tan bueno como recién hecho.

