Rollito de tortilla de calabacín con salmón y rúcula, una receta apetecible perfecta como entrante o segundo plato veraniego. Tan bueno como el Rollito de tortilla con patatas, atún, jamón y rúcula o el Rollito de calabacín y ricotta relleno, este rollito de tortilla de calabacín, con láminas de calabacín, salmón ahumado, queso para untar y rúcula es perfecto para llevar a la mesa un segundo plato fresco, ligero, sabroso y vistoso, ideal para el verano o como entrante en días de fiesta. Un poco diferente de la receta habitual del rollito de tortilla con calabacín rallado, en esta receta los calabacines aparecen en láminas y crean una decoración atractiva que hace el plato aún más apetecible; la tortilla además es realmente ligera porque se hornea, es sin gluten y apta también para los más pequeños. Ideal para preparar con antelación, se puede disfrutar incluso después de varias horas de reposo y también se puede llevar a la playa, fuera de casa o a la oficina en la tupper. ¿Listos para preparar juntos la receta del rollito de tortilla de calabacín con salmón, queso para untar y rúcula? Vamos a la cocina, pero antes como siempre os recuerdo que si queréis estar al tanto de todas mis otras recetas podéis seguir mi página de Facebook y mi perfil de Instagram.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, verano y otoño
Ingredientes para hacer el Rollito de tortilla con salmón y rúcula
- 6 huevos (grandes)
- 50 g Grana Padano rallado (o parmesano)
- 1 pizca sal
- 1 pizca pimienta
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 1 manojo perejil
- 300 g queso para untar (o mascarpone)
- al gusto zumo de limón
- al gusto ralladura de limón (ecológico)
- 200 g salmón ahumado
- al gusto rúcula
Utensilios
- Bandeja
- Bol
- Horno
- Papel de horno
- Pelador de patatas
Preparación
Pica el perejil, colócalo en un bol junto con los huevos, el queso, la pizca de sal y una espolvoreada de pimienta. Bate todo hasta obtener una mezcla homogénea.
Lamina los calabacines con un pelador o una mandolina, deben quedar muy finos. Vierte la mezcla en una bandeja rectangular (aprox. 35×40) cubierta con papel de horno y distribuye sobre ella las láminas de calabacín de forma ordenada.
Hornea en horno precalentado a 200°C durante 5 minutos o hasta que la tortilla esté hecha, pero no la dejes resecar.
Sácala del horno, reparte un buen chorro de aceite de forma uniforme y cubre con papel de horno.
Y deja enfriar. Manteniendo el papel de horno atrapado, el vapor quedará retenido y la tortilla se mantendrá suave y fácil de enrollar. Una vez fría, dale la vuelta para que la parte con las láminas de calabacín quede abajo y retira una capa de papel de horno.
Trabaja el queso para untar con la ralladura y el zumo de limón; puedes sustituir el queso para untar por mascarpone y en ese caso añade también una pizca de sal, o usar robiola.
Reparte el queso por la tortilla, coloca también el salmón y la rúcula.
Y enróllala ayudándote con el mismo papel de horno, sellando los bordes como si fuera un caramelo. Guarda en el frigorífico durante una hora.
Transcurrido el tiempo, desenvuelve el rollo, córtalo en rodajas y sirve.
El rollito de tortilla debe servirse frío o templado; os recomiendo desenvolverlo y cortarlo poco antes de llevarlo a la mesa, para que esté fresco y brillante. Las lonchas sobrantes deben guardarse en el frigorífico en un recipiente hermético y consumirse en 24 h.
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