Los conocemos todos como rollos de canela, son esponjosos, aromáticos, deliciosos y cubiertos de glaseado y en Suecia son los famosos Kanelbulle: las famosas espirales de canela, perfectas para tomar en el desayuno, la merienda, en la pausa del café, en el brunch y en cualquier momento del día. Preparadas con una masa suave tipo brioche y rellenas con una mezcla de mantequilla, canela y azúcar moreno, su aroma es inconfundible y no podréis resistir la tentación de comer uno tras otro, sin olvidar la suave cobertura de queso que los cubre y los hace realmente únicos, especiales e irresistibles. Hoy, en esta receta fácil de rollos de canela, os enseño cómo preparar brioches muy esponjosas, que seguirán así incluso al día siguiente. Esto gracias a la preparación del tangzhong, una mezcla de agua y harina que, al cocinarse, crea un gel de almidón que hace que los levados sean muy esponjosos y elásticos. Vamos a la cocina y descubramos cómo se hacen los rollos de canela, pero antes de arremangarnos os recuerdo que si queréis estar al tanto de las nuevas recetas podéis seguir mi página Facebook y mi perfil Instagram.
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- Dificultad: Media
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Métodos de Cocción: Horno, Cocina
- Cocina: Sueca
- Estacionalidad: Otoño, Invierno, Navidad
Ingredientes
- 480 g harina 00
- 60 g azúcar
- Media sobre levadura fresca
- 80 g mascarpone
- 1 huevo
- al gusto vainilla (O un sobre de azúcar vainillado)
- 110 g mantequilla salada
- 80 ml leche entera
- 6 g sal
- 35 g harina 00
- 150 ml agua
- 120 g mantequilla
- 65 g azúcar moreno
- 4 cucharaditas canela en polvo
- al gusto vainilla
- al gusto ralladura de limón
- 180 g queso crema
- 80 g mantequilla
- 120 g azúcar glas
- al gusto vainilla
- 1 cucharada mascarpone
Preparación
Para conseguir que la masa quede perfecta, empezad por preparar el tangzhong, una mezcla a base de agua y harina que hará la masa elástica y que mantendrá vuestros rollos de canela muy esponjosos durante más tiempo. Para hacerlo, juntad 150 ml de agua y 35 g de harina en un cazo y mezclad. Seguid batiendo con unas varillas hasta obtener un gel de textura cremosa y luego reservadlo.
En un bol unid la harina, el azúcar, la sal y la levadura fresca.
Añadid la leche, el mascarpone, la vainilla y el huevo.
Incorporad la mezcla de agua y harina ya cocinada, que habíais reservado, e empezad a amasar (yo usé una amasadora a baja velocidad) hasta obtener una masa lisa y homogénea. Dejadla en un lugar templado para que leude hasta que doble su volumen.
Preparad el relleno de los rollos trabajando en un bol la mantequilla blanda con el azúcar moreno. Añadid también la canela y el aroma de vainilla; deberéis obtener una mezcla cremosa (falta la foto)

Extendéd la masa leudada en un rectángulo de unos 50×60 cm y untad el relleno que habéis preparado por toda su superficie, dejando unos centímetros libres en un borde para poder cerrar los rollos.
Cortad la masa en tiras de unos 4 cm y enrollad cada tira individualmente. Alternativamente, podéis enrollar toda la masa en un gran cilindro y luego cortarlo en porciones con un cordel. Colocad los rollitos en una fuente forrada con papel de horno y dejad que leven de nuevo hasta que doblen su tamaño. Hornead en horno precalentado a 170 ºC durante 40 minutos.
En un bol mezclad el queso crema, la mantequilla, el azúcar glas y la vainilla. Batid hasta obtener una mezcla lisa y cremosa.
Distribuid el frosting al gusto sobre vuestros rollos de canela fríos o
muy tibios y disfrutad.
Conservación y consejos
Conservad los rollos de canela a temperatura ambiente y bajo una campana de cristal o en un recipiente hermético. Si los glaseáis consumidlos en 24 horas; si preferís glasearlos poco a poco, consumidlos en dos o tres días. Cuanto más tiempo pase, menos frescos estarán (podéis calentarlos en el microondas para ablandarlos).
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