Si pensáis que la calabaza solo está buena con salchicha, esta Pasta con calabaza y feta y nueces os hará cambiar de idea al primer bocado. Es un primer plato que juega con los contrastes: la dulzura envolvente de la calabaza mantovana se encuentra con la salinidad decidida y casi picante de la feta griega, todo ello completado por el crujiente irresistible de las nueces.
¿Por qué esta receta se convertirá en vuestra favorita de la temporada? El secreto está en la doble textura de la calabaza: una parte se tritura para crear una crema sedosa que abraza la pasta, mientras que la otra queda en dados para dar cuerpo al plato. Es una propuesta vegetariana y equilibrada, ideal para un almuerzo rápido que no renuncia a la elegancia de un sabor gourmet.
- Dificultad: Muy fácil
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 2
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
- Energía 464,00 (Kcal)
- Carbohidratos 42,74 (g) de los cuales azúcares 6,19 (g)
- Proteínas 15,28 (g)
- Grasa 26,86 (g) de los cuales saturados 8,23 (g)de los cuales insaturados 3,06 (g)
- Fibras 3,35 (g)
- Sodio 1.366,57 (mg)
Valores indicativos para una ración de 325 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes Pasta con calabaza feta y nueces
- 180 g pasta (formato corto como fusilli o penne)
- 300 g calabaza (ya limpia y sin piel)
- 100 g feta (griega)
- 20 g nueces (moles) (unos 5-6 nueces enteras)
- 30 g chalota (o una pequeña cebolla roja)
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 ramita romero (fresco)
- al gusto sal
- al gusto pimienta
- 1 cucharón agua (de la cocción de la pasta)
Utensilios Pasta con calabaza feta y nueces
- tabla de cortar de madera
- cuchillo
- olla grande
- sartén antiadherente
- cucharón
Pasos Pasta con calabaza feta y nueces
Preparar esta Pasta con calabaza y feta es un juego de encajes muy sencillo, pero para conseguir ese resultado cremoso y envolvente que veis en la foto, hay algunos pequeños trucos técnicos a seguir.
Desde la cocción de la calabaza hasta el toque final de la feta desmenuzada a mano, cada paso está pensado para realzar los sabores naturales de los ingredientes. No hace falta ser chef: seguid estos pasos ilustrados y descubriréis cómo transformar pocos elementos sencillos en un primer plato de auténtico estilo gourmet.
¡Poned el agua a hervir y empezamos!
Preparación de la base aromática
Comienza picando finamente la chalota y corta la calabaza en dados pequeños y regulares (unos 1 cm). En una sartén amplia, calienta dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra con la chalota y una ramita de romero fresco.Deja que se poche a fuego bajo hasta que la chalota esté transparente, desprendiendo todo su aroma sin quemarse.
Cocción y estofado de la calabaza
Incorpora los dados de calabaza a la sartén, sube ligeramente el fuego y dóralos un par de minutos para sellar el sabor. Añade una pizca de sal y un cucharón de agua caliente (o caldo vegetal).Cubre con una tapa y deja cocer unos 10-12 minutos: la calabaza debe quedar muy tierna, casi untuosa, lista para convertirse en crema.
Creación de la vellutada de calabaza
Mientras la pasta cuece en abundante agua salada, reserva aproximadamente la mitad de la calabaza cocida y pásala a un vaso alto. Añade medio cucharón de agua de cocción de la pasta y tritura con la batidora de mano hasta obtener un puré liso y sin grumos.Vierte de nuevo esta crema en la sartén con los dados restantes: así crearás un fantástico juego de texturas.
Tostado de las nueces y toque final
Mientras la pasta termina de cocerse, calienta una sartén pequeña antiadherente y tuesta los corazones de nuez troceados durante 2-3 minutos a fuego medio, moviendo la sartén con frecuencia para que no se quemen. ¡Notarás enseguida cómo se libera un aroma intenso!
Apaga el fuego bajo la pasta y retira el romero. Desmenuza la feta griega de forma tosca con las manos y añade las nueces recién tostadas.Mezcla con cuidado: el contraste entre la cremosidad de la calabaza, la salinidad de la feta y la croccantez (crujiente) de las nueces calientes será el verdadero secreto de tu éxito. Una espolvoreada de pimienta negra y ¡el plato está listo para servir!
Notas: el tostado de las nueces es opcional pero muy recomendable: bastan 2 minutos para transformar el aroma del plato. Si la crema de calabaza quedara demasiado densa, no dudes en añadir un segundo cucharón de agua de cocción: la pasta debe casi «nadar» en la crema antes de servirse, porque tenderá a absorberla rápidamente en el plato.
Conservación variaciones
Esta pasta está en su mejor momento recién hecha, para disfrutar del contraste entre la crema caliente y las nueces crujientes. Sin embargo, si sobra:
En el frigorífico: Puedes conservarla en un recipiente hermético un máximo de 24 horas.
Cómo recalentarla: Para devolverle cremosidad, salteala en una sartén con un chorrito de agua caliente o de leche. Evita el microondas a máxima potencia porque la feta tendería a volverse gomosa.
Variaciones y Sustituciones
Versión vegana: Sustituye la feta por un queso vegetal a base de almendras o añade alcaparras desaladas para recuperar la salinidad del plato original.
Nota aromática: Si no te gusta el romero, prueba con salvia fresca (frita rápidamente en el aceite inicial) o una pizca de pimentón ahumado para un toque más exótico.
Sin nueces: Si tienes alergias o prefieres otra opción, las pipitas de calabaza tostadas o los piñones son una excelente alternativa crujiente.

