Hoy os llevo a la cocina con mi Pesto blanco de coliflor y frutos secos, un condimento que nació casi por casualidad y que transformó una comida sencilla en un descubrimiento goloso.
Tenía coliflor blanca y la idea inicial era un pesto clásico de nueces, pero al darme cuenta de que tenía pocas, añadí almendras: ¡el resultado fue una sorpresa absoluta para el paladar!
Esta crema es envolvente y aromática, donde el sabor delicado de la hortaliza se combina a la perfección con el crujiente de los frutos secos, todo realzado con un toque de ajo y queso.
Es un aliño rústico pero refinado, ideal para quien busca una alternativa original a la pasta. Una receta nacida de la improvisación, pero que se convirtió enseguida en una de mis favoritas para la temporada de invierno!
OTRAS RECETAS PARA PROBAR
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes Pesto blanco de coliflor y frutos secos
- 500 g coliflor (blanca ya limpia, solo los ramilletes)
- 30 g nueces
- 20 g almendras (peladas o con piel, según tu gusto)
- 40 g parmigiano rallado (o Grana Padano)
- 1 diente ajo (pequeño o sin el germen para un sabor más suave)
- al gusto sal (y pimienta)
- 1 cucharón agua (de cocción, fundamental para dejar la crema muy fluida60)
Utensilios Pesto blanco de coliflor y frutos secos
- Contenedores
- Procesador
Pasos Pesto blanco de coliflor y frutos secos
¿Tenéis curiosidad por descubrir cómo transformar una simple coliflor en una crema tan apetecible?
Pues, atad el delantal: aquí abajo encontráis todos los pasos, paso a paso, para preparar mi Pesto blanco de coliflor y frutos secos!
Escaldar la coliflor: Tras limpiar y lavar los ramilletes de coliflor, cuécelos en agua hirviendo con sal durante unos 8-10 minutos. Para una cocción perfecta, sigue los tiempos sugeridos por GialloZafferano: los ramilletes deben quedar tiernos pero no deshechos.
Preparar la base: Mientras la coliflor cuece, pon en el robot las nueces, las almendras, el diente de ajo (sin el germen para que sea más digestible) y el queso rallado.
Triturar el pesto: Escurre la coliflor y añádela al robot junto con el aceite de oliva virgen extra. Tritura hasta obtener una consistencia homogénea. Si prefieres una textura más rústica, puedes dar golpes cortos con el robot.
El secreto de la cremosidad: Si la salsa queda demasiado densa, añade un cucharón de agua de cocción. Este paso, a menudo recomendado por chefs en La Cucina Italiana, sirve para crear una emulsión perfecta que envolverá la pasta.
Toque final: Cocina la pasta, escúrrela al dente y viértela en un bol amplio (o directamente en la sartén con el fuego apagado) junto con tu Pesto blanco de coliflor y frutos secos. Mezcla bien, añade una pizca de pimienta y sirve de inmediato.
Consejos y variantes
Tostado: Para un sabor aún más intenso, tuesta ligeramente las nueces y las almendras en una sartén durante 2-3 minutos antes de triturarlas. Liberarán sus aceites esenciales y harán que el pesto esté muy aromático.
Variante sabrosa: Si te gustan los contrastes, añade al final de la preparación unos cubitos de panceta crujiente o un poco de speck salteado en la sartén.
Toque de frescura: Un rallado de la piel de un limón ecológico sobre el plato terminado aportará una nota ácida que limpia el paladar de la dulzura de la coliflor.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cómo puedo conservar el pesto?
Si has preparado una cantidad generosa de salsa o quieres adelantarte al trabajo, aquí tienes cómo conservarla de la mejor manera:
En el frigorífico: Transfiere el pesto a un tarro de vidrio bien limpio. Cubre la superficie con un hilo de aceite de oliva virgen extra para evitar que se oxide y consérvalo en la nevera durante un máximo de 2-3 días.
En el congelador: ¡Este pesto se presta muy bien para congelar! Puedes usar cubiteras para crear porciones individuales. Una vez congelados los cubitos, transfiérelos a una bolsa para alimentos. Se conserva perfectamente durante 2-3 meses.

