Los buñuelos dulces de coliflor son una preparación antigua y sorprendente, capaz de impresionar desde el primer bocado. Una receta de la tradición, poco conocida en su versión dulce (la versión salada está disponible -> AQUÍ), pero increíblemente sabrosa, ideal también como postre de Carnaval. La coliflor, un ingrediente poco habitual en los postres, se convierte en protagonista de una masa suave y perfumada que, una vez frita, ofrece buñuelos con una textura cremosa en el interior y agradablemente crujiente en el exterior. La preparación es sencilla y rápida, no necesita tiempos de levado y es perfecta para personalizar con aromas, ralladuras de cítricos, licores o fruta desecada como las pasas. Una vez cocinados, los buñuelos se pasan por azúcar y se sirven inmediatamente, calientes, para realzar mejor su sabor. A continuación, vemos juntos qué hace falta para prepararlos en casa:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g coliflor
- 120 g harina 00
- 1 huevo entero
- 1 yema
- esencia de vainilla
- 1/2 sobre levadura en polvo para repostería
- 1 cucharadita azúcar (+ cantidad necesaria para el rebozado)
- la ralladura de 1/2 limón
- la ralladura de 1/2 naranja
- al gusto aceite vegetal (para freír)
Pasos
Limpia y lava cuidadosamente la coliflor, separa los ramilletes y cuécelos en abundante agua ligeramente salada durante unos 10 minutos, ajustando el tiempo según el tamaño de los ramilletes.
Escurre la coliflor, pásala a un bol grande y aplástala groseramente con los dientes de un tenedor hasta obtener una consistencia suave.
Añade el huevo entero, la yema, el azúcar, las ralladuras de limón y naranja y la esencia de vainilla, y empieza a mezclar con cuidado.
Incorpora la harina y la levadura tamizadas, mezcla todo hasta obtener una masa homogénea, suave y con una consistencia similar a una masa espesa.
Calienta abundante aceite vegetal en una sartén de bordes altos y, cuando esté caliente, toma pequeñas porciones de masa con la ayuda de dos cucharas.
Fríe los buñuelos de pocos en pocos, dándoles la vuelta con cuidado durante la cocción, hasta que tengan un dorado uniforme.
Escurre los buñuelos y colócalos sobre una bandeja forrada con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Pasa los buñuelos dulces de coliflor aún calientes por azúcar (o miel) y sírvelos de inmediato.
¡Buen provecho y hasta la próxima receta!

