Los churros son un dulce frito típico de la tradición española, perfectos para comer calientes, espolvoreados con azúcar o acompañados de crema de cacao y avellanas. Esta versión fácil de los churros, con mantequilla y huevos, permite conseguir en casa un resultado crujiente por fuera y esponjoso por dentro, igual que los de las churrerías. Es fundamental mantener constante la temperatura del aceite y consumirlos justo después de freírlos para apreciar mejor su aroma y textura. A continuación, vemos juntos qué necesitas para prepararlos en casa:
Otras recetas de dulces fritos :
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Fritura
Ingredientes
- 150 g harina
- 250 ml agua
- 50 g mantequilla
- 60 g huevos
- una pizca de sal
- aroma de vainilla
- al gusto aceite de semillas (para freír)
- al gusto azúcar granulado
Pasos
Verter el agua en un cazo de fondo grueso, añadir el aroma de vainilla, la mantequilla a trozos y la sal, y calentar a fuego medio hasta que la mantequilla se haya derretido por completo.
Añadir la harina de golpe y mezclar enérgicamente hasta obtener una masa compacta que se despegue de las paredes del cazo.
Retirar del fuego, dejar templar e incorporar el huevo mezclando hasta obtener una masa lisa, densa y homogénea.
Pasar la masa a una manga pastelera con boquilla rizada. Calentar abundante aceite de semillas hasta alcanzar los 170°C y formar los churros directamente en el aceite caliente, cortándolos a la longitud deseada.
Freírlos de pocos en pocos, dándoles la vuelta durante la cocción hasta que estén dorados de manera uniforme. Escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Rebozar los churros aún calientes en azúcar granulado, servir inmediatamente y acompañar, si se desea, con crema de cacao y avellanas.
¡Buen provecho y… hasta la próxima receta!
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