Las galletas de arándanos son una mezcla perfecta de frescura y dulzura. Su textura suave y delicada, unida al sabor afrutado de los arándanos, las hace ideales para un desayuno o una merienda casera, o para acompañar una taza de té o una infusión en las tardes de relax. La preparación es sencilla y rápida. Tras obtener una masa homogénea, se incorporan los arándanos con cuidado para no aplastarlos demasiado y así mantener el color y el sabor; después se forman bolitas del mismo tamaño. Para un toque más goloso, se puede enriquecer la masa con trozos de chocolate blanco, que se fundirán ligeramente durante el horneado, creando un contraste entre la dulzura del chocolate y la acidez de los arándanos. Estas galletas se conservan en un recipiente hermético, manteniendo su suavidad y aroma varios días. Se pueden personalizar con un ligero espolvoreado de azúcar glas antes de servir, o acompañarlas con una bola de helado de vainilla. A continuación, veamos juntos qué hace falta para preparar en casa nuestras deliciosas galletas suaves de arándanos:
Otras recetas de postres con arándanos :
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 22 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
Ingredientes
- 400 g harina
- 100 g azúcar
- 150 g mantequilla
- 2 huevos
- 1 cucharadita levadura en polvo para repostería
- 1/2 cucharadita sal
- aroma de vainilla
- ralladura de ½ limón y ½ naranja
- 150 g arándanos
- al gusto azúcar glas
Pasos
Con una batidora eléctrica, montar la mantequilla ablandada junto con el azúcar hasta obtener una mezcla lisa, cremosa y homogénea.
Añadir los huevos, uno a uno, y la sal, continuando a mezclar. A continuación, incorporar las ralladuras de naranja y limón, el aroma de vainilla y mezclar bien todo.
Tamizar la harina y la levadura e incorporarlas gradualmente a la mezcla de mantequilla, azúcar y huevos. Una vez obtenida una masa uniforme y compacta, añadir delicadamente los arándanos, prestando atención a no romperlos.
Tomar un poco de masa con las manos ligeramente enharinadas, formar bolitas de aproximadamente 45 gramos cada una y colocarlas separadas entre sí sobre una bandeja forrada con papel de horno.
Hornear en horno estático, previamente precalentado a 180°C, durante unos 15-18 minutos, o hasta que los bordes de las galletas estén ligeramente dorados. Comprobar la cocción y ajustar los tiempos si es necesario, teniendo en cuenta que las galletas permanecerán suaves en el centro.
Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Si se desea, espolvorear con un poco de azúcar glas antes de servir. ¡Las galletas suaves de arándanos están listas para disfrutar!
¡Buen provecho y… hasta la próxima receta!
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