Albóndigas de Col, Atún y Calabaza: La Receta Antidesperdicio y Ligera
¿Buscas una forma original y saludable de cocinar la col? Estas albóndigas nacen del arte de la reutilización creativa en la cocina: un segundo plato fácil, nutritivo y al horno, ideal para quienes desean disfrutar de buen sabor sin sentirse pesados.
¿Por qué probar las Albóndigas de Col y Calabaza?
Esta receta es la prueba de que en la cocina «no se tira nada». Nacidas como variante de mis rollitos de col, estas albóndigas combinan ingredientes simples para un resultado sorprendente. Además, la cocción al horno es una opción más saludable que garantiza ligereza sin renunciar a la crocancia. Además, la mezcla de fibras de la col, las vitaminas de la calabaza y las proteínas del atún las convierte en una comida nutritiva y equilibrada. Serán perfectas como segundo plato, pero también como finger food para un buffet o un aperitivo informal. Frías, serán ideales para tu «tupper» en la oficina o para un picnic al aire libre.
Para esta receta «cero residuos» he sustituido en parte las patatas con la calabaza, obteniendo una consistencia aterciopelada y un sabor más dulce que combina divinamente con el sabor decidido de la col y el atún.
Si te gusta experimentar como a mí, no olvides visitar la sección dedicada a las albóndigas en el blog: encontrarás decenas de ideas extravagantes y deliciosas para cada ocasión. Aquí tienes algunas que podrían interesarte según la temporada:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 22 Piezas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog ayuda a apoyarme a mí y a mi trabajo, ¡y no te costará nada extra!
- 350 g Col
- 300 g calabaza (sin residuos)
- 1 patata
- 50 g puerro (la parte verde más tierna)
- 1 huevo
- 70 g Atún al natural
- 70 g provolone picante
- 30 g Parmigiano Reggiano DOP (rallado)
- 3 cucharadas pan rallado
- 1/2 cucharadita nuez moscada
- 1 cucharada semillas de lino (molidas – opcional)
- 3 cucharadas aceite de oliva virgen extra (+ c.s.)
- c.s. sal
- c.s. pimienta
Herramientas
- 1 Centrífuga
- 1 Cuchillo
- 1 Cacerola
- 1 Cuchara de madera
- 1 Espumadera
- 1 Colador
- 1 Chafador de patatas
- 1 Cazuela
- 1 Bandeja para horno
- 1 Papel de horno
Preparación
Comienza lavando y pelando la patata. Córtala en trozos y haz lo mismo con la calabaza.
Lava el puerro y las hojas de col bajo el agua corriente, escúrrelas con una centrifugadora para verduras, luego corta el primero en rodajas muy finas y la segunda córtala en juliana.
En una cacerola, cuece la calabaza y la patata en agua hirviendo con sal durante aprox. 15′ desde que comience a hervir o hasta que estén bien cocidas. Alternativamente, puedes cocinarlas al vapor durante 20′.
Escúrrelas con una espumadera y transfórmalas a un colador o tamiz para que se escurran completamente. En esta fase es importante que estén bien secas para garantizar un buen resultado final.
Cháfalas aún calientes con un chafador de patatas hasta reducirlas a puré. Suelo prestar atención para eliminar cualquier agua residual antes de proceder a chafar las verduras cocidas.
Mientras se enfría el puré, en una cazuela antiadherente rehoga el puerro con un buen chorro de aceite durante unos 2‘ a fuego lento.
Agrega luego la col y deja que se impregne otros 2′.
Añade 2-3 cucharones de caldo de cocción de la calabaza y patata aún caliente y tapa con una tapa dejando que se cocine 10′.
Quita la tapa y deja que se seque otros 2′-3′, luego apaga, ajusta de sal y pimienta y mezcla.
Transfiere la col rehogada junto con el puré de patata y calabaza y añade la nuez moscada.
Incorpora ahora el huevo, el provolone picante en dados, el atún escurrido y bien desmenuzado y un pizca de sal.
Añade también el parmigiano rallado y mezcla homogéneamente la mezcla con una cuchara.
Finalmente, por último, el pan rallado y las semillas de lino molidas para ajustar la consistencia y mezcla una última vez.
Debes obtener una mezcla homogénea. Con las manos siempre bien humedecidas, toma pequeñas porciones de la mezcla y forma bolitas un poco más grandes que una nuez.
Coloca las albóndigas así obtenidas en una bandeja forrada con papel de horno o fuente antiadherente engrasada con aceite y rocíalas con un chorro de aceite en la superficie antes de hornearlas.
Hornea en horno estático precalentado a 190°C durante unos 25′, luego dales la vuelta, baja la temperatura a 180°C y continúa la cocción otros 6′–7′ como máximo. Saca del horno y deja reposar las albóndigas durante 5 minutos fuera del horno antes de servirlas. Esto permitirá que los sabores se estabilicen y la consistencia sea perfecta.
Y voilà… ¡las albóndigas de calabaza, col y atún están listas para ser disfrutadas!
¡Buen Provecho desde La Cocina de FeFé!
Conservación
👉Las albóndigas de calabaza, col y atún se conservan en la nevera dentro de recipientes adecuados para refrigeración por 2-3 días como máximo!
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣Nota de sabor: si te gustan los sabores aromáticos, añade una pizca de mejorana o ralladura de limón.
🟣Versión Vegana: puedes sustituir el huevo por un «huevo de chia» (semillas de chia remojadas) y el atún por garbanzos machacados.
🟣Aperitivo Gourmet: sírvelas acompañadas de una salsa de yogurt o una mayonesa ligera para resaltar la dulzura de la calabaza.
1. ¿Puedo sustituir el atún?
¡Por supuesto! Si prefieres una versión vegetariana, simplemente puedes eliminar el atún y dejar todo lo demás como está. La base de col y calabaza seguirá siendo deliciosa.

