ALBÓNDIGAS DE CALABAZA, REPOLLO Y ATÚN

¡Ya me he suscrito a las albóndigas! Cuantas más hago, más invento de nuevas y extravagantes… todas además exquisitas, de hecho os invito a consultar en el blog mi sección dedicada a las albóndigas haciendo clic AQUÍ! Pero estas, nacidas un poco por casualidad, ¡son de las más logradas! Al contarlo me da risa, porque hace unos días, dedicada a reproducir a petición de mi marido una de mis viejas recetas, la de los rollitos de col con atún y patatas, quise experimentar una alternativa sustituyendo la calabaza por las patatas (¡además buenísima!). Pero como me pasé un poco con las cantidades, una vez hechos y puestos en el horno los rollitos, ¡me quedó bastante relleno por utilizar de alguna manera! Entre mí y yo, dado que en mi casa no se tira nada y se reciclan incluso las cáscaras, me convencí de que la consistencia era la adecuada para hacer unas buenas albóndigas, naturalmente al horno. Y aquí tenéis una nueva recetita para compartir con vosotros, porque os juro que si amáis como yo el repollo, estas albóndigas son un segundo plato fácil, rápido y ligero, todo en beneficio de la salud, porque no están fritas, y del paladar, porque son sabrosas y deliciosas. ¡Podréis hacerlas también para un aperitivo informal o como finger food en un buffet! Entonces, ¿a qué estáis esperando?

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Porciones: 20 albóndigas
  • Métodos de Cocción: Horno eléctrico
  • Cocina: Italiana

Ingredientes:

  • 1 1/2 Repollo
  • 300 g Calabaza
  • 1 Patatas
  • 1 Huevos
  • 160 g Atún al natural
  • 150 g Provolone dulce
  • 5 cucharadas Parmigiano Reggiano DOP (rallado)
  • c.s. Pan rallado
  • c.s. Nuez moscada
  • 1 ramita Romero
  • c.s. Aceite de oliva virgen extra
  • c.s. Sal

Preparación:

  • Lava las hojas de repollo bajo el agua corriente, escúrrelas con una centrífuga para verduras, luego córtalas en juliana. Rehógalo en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite y una pizca de sal durante unos 15 minutos a fuego lento, agregando algunas cucharadas de agua si es necesario. (fig. 1).

  • Cuando el repollo esté cocido, escúrrele el exceso de agua, ajústalo de sal, añade pimienta y apaga el fuego (fig. 2).

  • Vierte el repollo rehogado en un bol grande. Mientras tanto, cuece la patata y la calabaza en agua con sal durante 20 minutos. Escúrrelas y aún calientes, aplástalas con un prensapatatas y agrégalas al repollo cocido (fig. 3).

  • Corta el provolone dulce en cubos y agrégalo a la mezcla. Añade también el atún bien escurrido, el huevo, la mitad del parmesano rallado, el romero triturado y la nuez moscada. Ajusta de sal y pimienta. Mezcla homogéneamente la mezcla (fig. 4).

  • Amalgama todo con la ayuda de un tenedor hasta obtener una mezcla homogénea. Con las manos siempre bien humedecidas, toma pequeñas porciones de la mezcla y forma albóndigas del tamaño de una nuez (fig. 5).

  • Coloca las albóndigas así obtenidas en una fuente de horno forrada con papel de horno o bandeja antiadherente engrasada con aceite y rocíalas con un poco de aceite antes de hornearlas (fig. 6).

  • Cocina en horno precalentado a 200°C durante unos 25 minutos, luego dales la vuelta, baja la temperatura a 180°C y continúa la cocción otros 5-8 minutos. Sácalas del horno y sírvelas bien calientes. Y voilà… ¡las albóndigas de calabaza, repollo y atún están listas para ser disfrutadas!

    ¡Buen Provecho de La Cocina de FeFé!

Conservación

👉Las albóndigas de calabaza, repollo y atún se conservan en la nevera dentro de recipientes adecuados para refrigeración por un máximo de 2-3 días.

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lacucinadifefe

Mi blog se centra en una cocina sencilla, ligera y rápida, pero con atención al aspecto saludable de los platos que se llevan a la mesa y sin caer nunca en la banalidad.

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